Mestalla ha arrancado esta temporada la que se perfila como su última campaña como casa del Valencia CF, antes del previsto traslado en el verano de 2027 al Nou Mestalla, el nuevo estadio que el club ha fijado como su futuro hogar casi dos décadas después de lo inicialmente previsto.
El Valencia debutará este sábado en LaLiga ante el Celta de Vigo en Mestalla y ha planificado empezar la temporada 2027-28 en el Nou Mestalla. De este modo, el curso 2026-27 se presenta como la última temporada completa del histórico recinto, que habrá cumplido entonces un siglo y cuatro años como estadio valencianista, desde su inauguración el 20 de mayo de 1923.
Un siglo de fútbol en Mestalla
Mestalla se construyó en una época en la que el fútbol español daba todavía sus primeros pasos hacia la profesionalización y sustituyó al antiguo campo de Algirós. Desde entonces, el estadio ha sido el escenario de los grandes títulos del club y de sus etapas de mayor esplendor deportivo.
En este mismo campo se han vivido también los peores momentos del Valencia, como el descenso de la temporada 1985-86. En los últimos años, el equipo ha pasado de pelear por los puestos altos a luchar por la permanencia, pero ha seguido encontrando en Mestalla el apoyo de su afición.
Además de la historia del club, Mestalla ha acogido numerosos partidos de la selección española absoluta. También ha sido sede de encuentros del Mundial de 1982, de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 y de otras muchas citas internacionales, lo que ha reforzado su condición de estadio emblemático del fútbol español.
Un adiós marcado por los retrasos del Nou Mestalla
La despedida de Mestalla llega tras un largo y complejo proceso ligado al proyecto del Nou Mestalla. El Valencia presentó este nuevo estadio en noviembre de 2006 como una gran apuesta de futuro y con la intención de inaugurarlo en torno a 2009.
Las obras comenzaron en agosto de 2007, pero la fuerte crisis económica que atravesó la entidad, unida al contexto general de recesión, provocó la paralización del proyecto en 2009. El nuevo estadio quedó reducido a un esqueleto de hormigón en la Avenida de Cortes Valencianas, mientras el club se veía obligado a seguir compitiendo en Mestalla.
Con la llegada de Peter Lim a la propiedad del Valencia en 2014, el empresario singapurense se comprometió a que el Nou Mestalla estuviera terminado en 2019, coincidiendo con el centenario de la fundación del club. Sin embargo, tampoco se ha cumplido ese objetivo y el proyecto ha seguido acumulando retrasos.
El Valencia celebró en 2019 sus cien años de historia en Mestalla, el campo que debía haber dejado atrás una década antes. Cuatro años más tarde, en 2023, el estadio alcanzó también su propio centenario sin que existiera todavía una fecha concreta para la reanudación de las obras del Nou Mestalla.
Finalmente, después de años de cambios de proyecto y dificultades financieras, el club retomó en enero de 2025 los trabajos del nuevo estadio con la intención de completar el traslado en 2027. A partir de ese momento, la planificación deportiva y social del Valencia ha girado alrededor de esa fecha.
Si los plazos se cumplen, el Valencia abandonará Mestalla al final de la temporada que ahora comienza y disputará su último curso completo en el histórico recinto en la campaña 2026-27. Ese año se vivirá como una temporada de despedida para el valencianismo, tanto en la grada como a nivel institucional.
El campo que debía ser reemplazado en 2009 y que finalmente albergó el centenario del club en 2019 afronta así su verdadera cuenta atrás. El verano de 2027 aparece marcado como el momento en que el Valencia, casi veinte años después de lo previsto inicialmente, cambiará de casa y dejará atrás más de un siglo de historia en Mestalla.





