Las tormentas dejan 14,3 millones en pérdidas agrícolas en la Ribera y ponen en jaque al caqui

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Las tormentas del jueves han provocado daños agrícolas de 14,3 millones en la Comunitat Valenciana, sobre todo en caqui y cítricos de la Ribera Alta y Baixa.

Las tormentas del pasado jueves han dejado al menos 14,3 millones de euros en pérdidas directas en la agricultura valenciana, con especial impacto en las comarcas de la Ribera Alta y la Ribera Baixa, donde el caqui y los cítricos se han visto gravemente afectados, según una primera estimación de La Unió Llauradora.

La organización agraria ha realizado una evaluación inicial sobre el terreno que sitúa en 6.584 las hectáreas dañadas. De ellas, 2.872 hectáreas corresponden a plantaciones de caqui, con unas pérdidas provisionales de 11,49 millones de euros. Otras 3.712 hectáreas son de cítricos, con daños valorados, de momento, en 2,85 millones.

La Unió ha subrayado en un comunicado que se trata de una valoración provisional. Ha advertido de que tanto la superficie afectada como el impacto económico pueden aumentar a medida que se complete la inspección de las parcelas.

Impacto severo sobre el caqui y los cítricos

Según los primeros datos, el caqui concentra alrededor del 80 % del daño económico calculado. La organización lo atribuye a la gran superficie afectada y al momento especialmente delicado en que se encuentran las plantaciones, en plena fase de desarrollo del fruto.

El fuerte viento y el pedrisco han provocado en numerosas parcelas caída de frutos, golpes y daños directos sobre la fruta, rotura de ramas y defoliación. Además, La Unió ha alertado de posibles afecciones sobre la madera de los árboles. Estos desperfectos pueden comprometer no solo la cosecha de esta campaña, sino también el potencial productivo de determinadas plantaciones en las próximas campañas.

En el caso de los cítricos, el pedrisco ha originado heridas y marcas en los frutos. Estos daños pueden impedir su comercialización posterior o reducir de forma considerable su valor en el mercado, ya que la fruta pierde calidad visual y comercial. Las fuertes rachas de viento también han causado caída de fruta y daños en ramas y árboles, lo que podría repercutir en la producción futura.

La Unió ha explicado que las inclemencias han llegado en un momento clave del ciclo de los cultivos. En esta fase, los frutos ya tienen un valor económico elevado, por lo que cualquier daño se traduce en una merma directa de ingresos para los productores.

Más daños en infraestructuras y otros cultivos

Además de los perjuicios en caquis y cítricos, la organización agraria ha señalado que se han detectado daños en cultivos hortícolas. También se han visto afectadas algunas estructuras de invernaderos debido a la intensidad del viento.

El temporal ha provocado, asimismo, afecciones en caminos rurales, instalaciones de riego, vallados, cubiertas e invernaderos. Estos desperfectos suponen un coste añadido para los agricultores, que deben reparar infraestructuras básicas para poder continuar su actividad con normalidad.

Las tormentas del jueves, acompañadas de reventones, fuertes rachas de viento y pedrisco, han tenido un impacto desigual según zonas. Sin embargo, La Unió ha destacado la especial incidencia en la Ribera Alta y la Ribera Baixa, comarcas de gran peso agrícola dentro de la provincia de Valencia.

Petición de medidas urgentes

Ante la magnitud de los primeros daños contabilizados, La Unió ha reclamado a la Conselleria de Agricultura que coordine con los ayuntamientos y las organizaciones agrarias una evaluación completa y urgente de las superficies afectadas. Esa revisión debería incluir no solo los cultivos, sino también las infraestructuras y estructuras agrarias dañadas.

La organización considera que una radiografía detallada de la situación permitirá diseñar mejor las ayudas y priorizar las zonas con mayor impacto. Además, servirá para cuantificar con mayor precisión la pérdida real que asumen los productores.

Asimismo, La Unió ha propuesto a ENESA y Agroseguro adelantar al 1 de agosto el inicio de garantías por adversidades climáticas, apartado donde se incluye el riesgo de viento. Con esta modificación, los agricultores tendrían cobertura aseguradora en episodios como el ocurrido este jueves.

La entidad agraria también ha pedido a la Conselleria de Agricultura que habilite una línea compensatoria específica para los agricultores con póliza en vigor que hayan sufrido daños. El objetivo es paliar parte de las pérdidas y facilitar que las explotaciones más afectadas puedan seguir en activo pese al impacto del temporal.