La Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, dirigida por Marián Cano, financia a través de Ivace+i Innovación un proyecto de I+D+i para desarrollar un sistema de control de los cotonets del caqui mediante feromonas sexuales. La iniciativa busca ofrecer al sector agrícola una alternativa sostenible, eficaz y respetuosa con el medio ambiente frente a los tratamientos convencionales.
Los cotonets, también conocidos como cochinillas algodonosas, dañan distintos cultivos frutales al alimentarse de la savia y generar melaza. Esto debilita los árboles y favorece la aparición de hongos como la negrilla. En el caso del caqui, la plaga reduce la calidad comercial del fruto por las manchas que provoca y por la presencia de insectos ocultos bajo los sépalos, lo que también puede ocasionar pérdidas de mercado.
Un sistema específico y sin residuos para el control de los cotonets del caqui
El proyecto, denominado CAQUINET, reúne a la empresa Ecología y Protección Agrícola (EPA), el centro tecnológico ITENE, la Universitat de València (UV) y la Universitat Politècnica de València (UPV). Además, cuenta con financiación de la Unión Europea mediante el programa FEDER Comunitat Valenciana 2021-2027.
La solución pretende responder a uno de los principales desafíos fitosanitarios del cultivo del caqui con una tecnología que actúa únicamente sobre la plaga objetivo. A diferencia de otros métodos, no deja residuos en la fruta, no resulta tóxica y protege la fauna auxiliar, fundamental para mantener el equilibrio natural de los cultivos.
El sistema utiliza feromonas sexuales, sustancias químicas con las que los insectos se comunican. Los dispositivos desarrollados atraen a los machos hasta un tóxico incorporado en su interior, lo que reduce la población de la plaga sin recurrir a productos químicos convencionales.
Dispositivos biodegradables para facilitar su aplicación en el campo
El proyecto también contempla el desarrollo de un dispositivo comercial que permita aplicar las feromonas en las explotaciones agrícolas. Este soporte será biodegradable para evitar residuos en el campo y mantendrá una liberación constante de las sustancias durante el periodo de protección del cultivo.
La elevada especificidad del sistema constituye su principal ventaja. Al actuar exclusivamente sobre los cotonets, contribuye a conservar la biodiversidad de las explotaciones y favorece modelos de producción más sostenibles. Además, cumple los requisitos para su uso en agricultura ecológica y se ha diseñado con costes asumibles para facilitar su implantación entre los productores.
Reparto de tareas entre empresas, universidades y centros tecnológicos
EPA lidera la síntesis industrial y comercial de las feromonas, además del diseño, fabricación y futura comercialización del dispositivo. ITENE desarrolla los estudios sobre biodegradabilidad y compostabilidad de los soportes utilizados para liberar las feromonas.
Por su parte, la Universitat de València trabaja en las rutas sintéticas para producir las feromonas a escala industrial y en el estudio de formulaciones y propiedades funcionales de los dispositivos. La Universitat Politècnica de València optimiza los parámetros de aplicación y evalúa la eficacia del sistema en condiciones reales de campo.
Tras varios años de investigación para determinar las dosis más adecuadas y comprobar el rendimiento de la tecnología, el equipo centra ahora sus esfuerzos en validar un prototipo con características comerciales. Este paso será determinante para facilitar su futura llegada al mercado.
La iniciativa se alinea con las conclusiones del Comité Estratégico de Innovación Especializado en el sector agroalimentario, que impulsa alternativas a los productos fitosanitarios para reducir el impacto ambiental y la presencia de contaminantes químicos en los alimentos. Además, CAQUINET se integra en los ejes estratégicos de la Estrategia de Especialización Inteligente de la Comunitat Valenciana (S3), coordinada por la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio.



