El Hospital Clínico de València ha sumado 19 plazas estructurales desde el pasado mes de enero, 17 de facultativos especialistas y 2 de celadores, para reforzar la atención sanitaria y dar más estabilidad laboral a su plantilla.
Estas incorporaciones forman parte de la estrategia de la Conselleria de Sanidad para ajustar los recursos humanos de este hospital a sus necesidades reales. El objetivo es que la plantilla se corresponda mejor con la demanda asistencial y que los equipos puedan organizarse con mayor previsibilidad.
Refuerzo de especialidades clave
Entre las nuevas plazas médicas destacan especialidades como Angiología y Cirugía Vascular, Cirugía General, Traumatología, Cirugía Pediátrica, Cirugía Plástica, Neurocirugía, Pediatría y Psiquiatría. En todos estos servicios se ha detectado una elevada presión asistencial y necesidad de refuerzo.
Además de los nuevos facultativos, se han creado dos jefaturas de servicio y una jefatura de sección. Estas nuevas responsabilidades permiten ordenar mejor el trabajo de los equipos, facilitar la coordinación interna y mejorar la gestión de las listas de espera y la atención programada.
Según la Conselleria, la creación de estas plazas responde al objetivo de adecuar las plantillas de los departamentos de salud a las necesidades asistenciales. Se trata de un proceso que se ha iniciado este año y que busca consolidar las plantillas de forma progresiva.
Más estabilidad y atractivo para los profesionales
Sanidad ha enmarcado esta medida dentro de una estrategia más amplia para reforzar los equipos profesionales y mejorar sus condiciones laborales. La intención es que el sistema sanitario público resulte más atractivo para los profesionales y reduzca la rotación en los centros.
La Conselleria ha recordado que estas actuaciones también se orientan a ‘hacer frente al déficit de profesionales que afecta al Sistema Nacional de Salud’. Para ello, se están impulsando procesos selectivos y medidas que facilitan el acceso a plazas estructurales, especialmente en zonas consideradas de difícil cobertura.
El refuerzo de plazas estructurales permite que menos puestos dependan de contratos temporales o nombramientos de corta duración. Así, los equipos ganan estabilidad, pueden planificar mejor su actividad y se favorece la continuidad asistencial para los pacientes.
Con el conjunto de estas actuaciones, Sanidad busca consolidar una plantilla más estable y un sistema sanitario público más atractivo para los profesionales. Al mismo tiempo, pretende reforzar la capacidad asistencial de los centros, como el Hospital Clínico de València, que atiende cada día a miles de pacientes de la ciudad y su área de influencia.




