La comunidad educativa está llamada el sábado 12 de septiembre a la primera gran manifestación del curso 2026-2027, que tendrá lugar por la tarde de forma simultánea en Alicante, València y Castelló de la Plana para reclamar mejoras laborales y educativas, según ha informado el sindicato STEPV.
Esta movilización forma parte del calendario de acciones que las organizaciones convocantes de la huelga educativa del pasado curso acordaron en julio. El objetivo es mantener la presión sobre la Conselleria de Educación y dar continuidad a unas protestas que, según el sindicato, todavía no han obtenido respuestas suficientes.
Manifestaciones de tarde en las tres capitales
STEPV ha detallado que las manifestaciones se celebrarán en horario de tarde. Así, se busca facilitar la participación de todo el personal docente, las familias, el alumnado y cualquier persona interesada. El sindicato ha subrayado que quiere implicar no solo a los centros educativos, sino también al conjunto de la sociedad.
La organización ha enmarcado esta convocatoria como una prolongación directa de las movilizaciones iniciadas el curso pasado. Estas comenzaron el 20 de noviembre con concentraciones en los centros educativos. Después continuaron con huelgas de un día el 11 de diciembre y el 31 de marzo.
El conflicto laboral escaló en la recta final del curso 2025-2026. Entre el 11 de mayo y el 11 de junio tuvo lugar una huelga indefinida, ahora suspendida, que afectó al funcionamiento ordinario de muchos centros y obligó a establecer servicios mínimos.
Reivindicaciones abiertas y falta de avances
El sindicato ha afirmado que las protestas continúan ‘ante la falta de avances reales y significativos por parte de la Conselleria de Educación en cuanto a las medidas sindicales propuestas en la plataforma reivindicativa’. Considera que los compromisos asumidos hasta ahora son insuficientes.
STEPV ha recordado que solo ha firmado el acuerdo sobre simplificación de la burocracia, después de que el profesorado lo validara en una consulta interna. Sin embargo, ha rechazado el resto de puntos planteados por la Administración, porque los considera alejados de las demandas de los centros.
En esa plataforma reivindicativa se incluyen, entre otras medidas, la recuperación y mejora de las plantillas docentes y la reducción de ratios en las aulas. El sindicato defiende que estas dos cuestiones son básicas para rebajar la carga de trabajo del profesorado y mejorar la atención al alumnado.
El documento también reclama la recuperación del poder adquisitivo perdido desde 2010, que el sindicato vincula a sucesivos recortes salariales y congelaciones. Además, insiste en la necesidad de mejorar las infraestructuras educativas, reforzar la inclusión educativa y dotar de más recursos la Formación Profesional.
Otra de las exigencias que sigue sobre la mesa es la derogación de la llamada ley de libertad educativa. Para STEPV, esta norma ha generado un marco que condiciona la organización de los centros y la planificación de la enseñanza.
Crítica a la ley de acompañamiento de los presupuestos de 2026
A esta lista de reivindicaciones se suma ahora una nueva petición relacionada con los presupuestos autonómicos. El sindicato exige la derogación del artículo 155 de la conocida como ley de acompañamiento a los presupuestos de 2026.
Según ha denunciado STEPV, este artículo incorpora ‘una nueva función de la inspección de educación, no negociada con los sindicatos, para convertirlos en la policía ideológica contra el profesorado‘. La organización critica que se haya incluido sin diálogo previo y alerta de sus posibles efectos sobre la libertad de cátedra.
Ante esta situación, el sindicato ha animado a los centros y al profesorado a no sentirse intimidados. Ha llamado a seguir impulsando actividades, campañas y la aplicación del currículum que ‘expliquen la realidad de la sociedad y contribuyan a despertar el sentido crítico del alumnado’.
STEPV ha instado también a toda la comunidad educativa a mantener una participación activa en las movilizaciones previstas para el nuevo curso. Pide reforzar las asambleas de centro y trabajar conjuntamente con las familias.
La organización considera necesario mantener la presión sobre el Gobierno valenciano para conseguir medidas ‘reales y efectivas’ que, a su juicio, permitan mejorar la atención del alumnado y las condiciones en las aulas. La manifestación del 12 de septiembre se plantea como el primer paso de ese nuevo ciclo de protestas en la escuela pública valenciana.




