El profesorado que ha mantenido una acampada en la Plaza de la Virgen de Valencia durante diez días ha decidido poner fin a esta protesta después de que la mayoría de los docentes de la enseñanza pública no universitaria valenciana haya apoyado suspender la huelga indefinida, que este jueves cumple un mes.
Según han explicado en un comunicado difundido en redes sociales, los integrantes de la Acampada Educativa han recordado que la iniciativa ha nacido íntimamente ligada al contexto de la huelga indefinida, cuando un grupo de docentes ha decidido dar un paso adelante y “desafiar los límites impuestos por la Conselleria de Educación”.
En el texto, la plataforma asegura que durante estas semanas ha intentado “poner el foco sobre la necesidad de que la Conselleria llevara a término una negociación efectiva y real con el profesorado” y crear “un espacio común a partir del cual prefigurar las relaciones sociales y la escuela con las que estamos comprometidos”.
La Acampada Educativa sostiene que, “con humildad”, ha contribuido con esta acción a “logros parciales y a los avances que se han dado como resultado de la huelga indefinida” del profesorado, aunque admite que el conflicto no se ha cerrado.
Un camino de reivindicación abierto
El colectivo alerta de que todavía queda “un largo camino que recorrer, con la mirada larga y voluntad transformadora”.
Subraya que este recorrido no se limita a reivindicar las necesidades de la enseñanza pública, que a su juicio “no han sido escuchadas ni satisfechas en la negociación”, sino también a impulsar una educación “capaz de cambiar todo lo que ha de ser cambiado”.
En el balance de estos diez días de protesta en la Plaza de la Virgen, los docentes implicados agradecen que han vivido casi dos semanas “de alegría compartida, de militancia cotidiana, de convivencia y respeto” junto a sus compañeros, así como el apoyo y la solidaridad recibidos por parte de la sociedad en general.
Los miembros de la acampada animan al conjunto del profesorado a “no dejar caer el impulso colectivo” que ha generado esta movilización y a seguir organizándose en asambleas para mantener vivo el debate sobre la situación de la enseñanza pública.
Además, avanzan que volverán a llevar sus reivindicaciones “a las plazas y calles” y también “en torno a las aulas dignas y rebeldes que queremos construir”.
El comunicado concluye con un mensaje rotundo dirigido a la comunidad educativa: “la revuelta educativa justo acaba de comenzar”.



