Alicia Giménez Bartlett vuelve con Petra Delicado y avisa: “Si me repito, la mando al convento”

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Treinta años después de iniciar la serie, Alicia Giménez Bartlett publica ‘Bajo el cielo infernal’, una nueva entrega de Petra Delicado, ahora viuda y enfrentada al asesinato de un jesuita en La Mina.

Treinta años después de estrenar a la inspectora Petra Delicado, la escritora Alicia Giménez Bartlett ha regresado a las librerías con ‘Bajo el cielo infernal’, una nueva entrega de la serie en la que la policía se enfrenta al asesinato de un jesuita en el barrio barcelonés de La Mina y a un momento personal especialmente duro tras quedarse viuda.

En un encuentro con periodistas, Giménez Bartlett ha reconocido que mantiene una relación muy estrecha con su personaje, al que considera muy importante en su trayectoria. Sin embargo, ha marcado un límite con ironía: ‘Cuando vea que se está repitiendo demasiado, que las ideas no me vienen o que yo misma me canso, mandaré a la pecadora al convento, a uno en el que haga mucho frío, en Salamanca o en Toledo, que sufra’, ha bromeado.

La autora ha enlazado esa amenaza ficticia con una tradición literaria muy arraigada. ‘Esto es un clásico muy español, acabar en un convento, aunque espero que le dejen beber whisky, porque si no, lo pasará fatal’, ha añadido, subrayando que todavía se siente cómoda escribiendo sobre Petra Delicado.

Un personaje que no deja de crecer

A pesar de las bromas, Giménez Bartlett ha insistido en que Petra Delicado le ha dado muchísimo. La inspectora protagoniza ya una quincena de títulos y ha saltado a otras lenguas gracias a numerosas traducciones, además de inspirar adaptaciones televisivas en España e Italia. Según ha indicado, supera los dos millones de lectores en todo el mundo.

La escritora ha explicado que recibe mensajes de seguidores que le cuentan cómo las novelas de Petra les han acompañado en momentos difíciles. ‘Cuando te escribe gente sobre ella o cuando otros te ven y te cuentan que les ha salvado la vida, porque estaban mal en un hospital y gracias a sus historias se han reído, son cosas que calan en el escritor’, ha señalado.

En ‘Bajo el cielo infernal’, publicada por Destino, Petra Delicado y su inseparable subinspector Fermín Garzón investigan el asesinato de un jesuita, Lorenzo Santos. El religioso aparece tendido en plena calle, con diez puñaladas, en el barrio de La Mina, uno de los más estigmatizados del entorno de Barcelona.

Según ha explicado la autora, la investigación choca de frente con la iglesia católica, una institución donde, a su juicio, todo ‘queda de puertas para adentro’. En la novela, Petra está más borde que en otras historias y atraviesa un mal momento personal, marcada por la reciente muerte de su marido, Marcos, que la llena de rabia.

Giménez Bartlett, que también enviudó hace tres años, no ha ocultado que ha trasladado parte de su propia tristeza al personaje. Al mismo tiempo, ha asegurado que ha disfrutado construyendo este nuevo ‘artefacto literario’, pese a que reconoce que la trama es especialmente enrevesada.

‘Es una novela que me ha gustado hacer, en la que la iglesia católica como institución no sale muy bien parada por su silencio, por la dificultad de saber una verdad de allí dentro’, ha precisado. Ha añadido que no se trata de un caso aislado: ‘Igual como creo que también ocurre con otra institución, la de la Policía, se trata de entes jerárquicos y a veces es difícil entrar en su interior para que expliquen la verdad, aunque es cierto que la iglesia católica lleva 2.000 años en pie y sabe muy bien lo que se hace’.

Sobre la Policía Nacional, ha apuntado que es una institución más reciente y que ‘últimamente se abre un poco más’, lo que, a su entender, se refleja también en las historias que narra a través de Petra y Garzón.

La Mina, más allá del estigma

Otro elemento clave de la novela es el propio barrio de La Mina, junto a Barcelona, que suele aparecer en los medios como uno de los más conflictivos de España. Para Giménez Bartlett, el libro sirve también para matizar esa imagen.

En su opinión, la trama contribuye a reivindicar el barrio y su vida cotidiana. Ha recalcado que ‘no es el Bronx, donde te pueden asesinar en una esquina’, y ha destacado la presencia de ‘familias trabajadoras, emigrantes que hace muchos años que están establecidos’. En la ficción, prácticamente todos los vecinos de La Mina que aparecen dan testimonio de que no todo son delincuentes.

‘Es un barrio muy especial, pero hay mucha gente que vive conforme a las leyes, me parece importante decirlo’, ha subrayado la autora, que sitúa así la violencia del crimen en un entorno complejo pero no reducido al tópico de la marginalidad.

Humor, diálogos e impertinencia

Aunque en las novelas de Petra Delicado abundan las situaciones duras y la inspectora también llora y lo pasa mal, Giménez Bartlett reivindica el humor como seña de identidad. La escritora, nacida en Albacete y residente en Vinaroz (Castellón), ha confesado que disfruta especialmente escribiendo diálogos.

‘Me encanta escribir los diálogos de mis personajes y no ser políticamente correcta’, ha afirmado. A su juicio, la susceptibilidad social condiciona cada vez más la ficción: ‘Hoy dices que una paloma te molesta y una sociedad colombófila ya se ha ofendido. Calma, tú, que es una novela, que no estoy hablando de un discurso para presentarme a las elecciones. Es decir, para mí, el humor es básico y ser un poco impertinente también’, ha señalado.

Ese tono directo se refleja en frases de personajes como Fermín Garzón. En una de las páginas del libro, el subinspector confiesa que en una próxima vida querría ser cura porque ‘tienen trabajo toda la vida, te dan una instrucción, no te quedas en el paro, cuando te haces mayor te cuidan y cuando te mueres vas al cielo, lo que es cojonudo’.

Durante la presentación, Giménez Bartlett ha lucido una camiseta con la frase ‘No risk no story’ (Sin riesgo no hay historia), una declaración de intenciones sobre cómo concibe la escritura. Además, ha avanzado que ya piensa en nuevos proyectos, entre ellos una historia vinculada a la etapa en la que fue profesora, de la que conserva un recuerdo especialmente grato.