Paiporta ha iniciado este viernes el derribo del Pont Vell, gravemente dañado por la dana del 29 de octubre de 2024, para sustituirlo por un nuevo puente más seguro, resistente y con un 45 % más de capacidad hidráulica que refuerce la protección del municipio frente a futuras riadas.
El Ayuntamiento ha enmarcado esta actuación como una obra clave en la reconstrucción de Paiporta tras la dana y en la mejora de la seguridad y la conexión entre las dos orillas del barranco. El alcalde, Vicent Ciscar, ha señalado que se trata de ‘un día de emociones encontradas’ para la localidad.
Ciscar ha recordado que, durante más de un siglo, el Pont Vell ha sido ‘un elemento fundamental de la vida cotidiana y de la memoria colectiva’ del municipio. Por ello, ha admitido que ‘decirle adiós no es fácil‘, aunque ha defendido que la dana les enseñó ‘de la forma más dura posible, que ya no basta con reconstruir lo que había’.
Según ha subrayado el alcalde, ‘tenemos la responsabilidad de construir mejor, con más seguridad y pensando en las próximas generaciones‘. Ha insistido en que la sustitución del puente responde a criterios técnicos y de seguridad, definidos a partir de los informes elaborados tras el episodio de lluvias extremas.
Un nuevo puente adaptado a grandes avenidas
Los estudios realizados después de la dana han determinado que el Pont Vell, construido hace más de un siglo, presenta un deterioro estructural importante y ha agotado su vida útil. Los técnicos han concluido que una rehabilitación integral no permitiría recuperar la infraestructura con las garantías de seguridad necesarias.
Por este motivo, el Ayuntamiento ha optado por levantar un nuevo puente con un diseño ‘más eficiente y resistente y contará con un 45 % más de capacidad hidráulica, gracias, entre otras medidas, a un menor número de apoyos y a una mejor orientación respecto al flujo del agua’.
La nueva estructura tendrá pilas troncocónicas, que facilitarán el paso del agua y reducirán el riesgo de acumulación de materiales durante las crecidas. Además, el conjunto estará preparado para responder mejor ante episodios de grandes avenidas, según ha explicado el consistorio en un comunicado.
El futuro Pont Vell tendrá 8,5 metros de anchura, un metro más que el actual. Esta mayor sección permitirá una circulación más cómoda y segura tanto para vehículos como para peatones. Ciscar ha destacado que el proyecto ‘también incorpora criterios patrimoniales para conservar elementos históricos y mantener la identidad de un puente tan vinculado a Paiporta’.
El alcalde ha recalcado que ‘este derribo no significa que perdamos nuestra historia. Significa que transformamos una herida en una oportunidad para hacer una Paiporta más segura, más resiliente y mejor preparada’. Con ello ha querido subrayar que la intervención combina seguridad y memoria.
Antes del inicio de los trabajos, el Ayuntamiento ha garantizado la conexión entre las dos orillas del barranco mediante infraestructuras ya recuperadas tras la dana. Entre ellas figuran el Pont Nou, el Puente de la Estación y la pasarela del carrer Convent, que aseguran la movilidad de vecinos y servicios mientras duren las obras.
Ciscar ha cerrado su intervención con un mensaje de futuro: ‘Hoy despedimos un puente histórico, pero damos el primer paso para levantar otro que protegerá la vida de nuestro pueblo durante muchas décadas’.





