El síndic de Compromís en Les Corts Valencianes, Joan Baldoví, ha asegurado que, si él fuera presidente del Gobierno de España, Fernando Grande-Marlaska ya no seguiría como ministro del Interior, en referencia a la gestión de la reciente crisis migratoria en Ceuta.
Baldoví ha realizado estas declaraciones tras ser preguntado por si el Ejecutivo central debería haber asumido alguna responsabilidad política en forma de dimisión por lo ocurrido en la ciudad autónoma. En su opinión, la situación generada en la frontera y su prolongación en el tiempo han puesto en cuestión la actuación del Ministerio del Interior.
El síndic ha insistido en que, en su caso, habría cesado a Grande-Marlaska: según ha señalado, si ocupara la Presidencia del Gobierno, el titular del Interior ‘haría tiempo que no continuaría’ en el cargo. Con esta frase ha querido subrayar que, para Compromís, la crisis ha evidenciado fallos graves en la gestión que deberían haber tenido ya consecuencias políticas.
Crítica a la gestión de la crisis en Ceuta
Cuestionado además por unas declaraciones del portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, en las que afirmaba que el Gobierno ‘está desbordado’ y no descartaba que Marruecos ‘le esté chantajeando’, Baldoví ha marcado matices.
El dirigente de Compromís ha señalado que comparte la primera parte de ese análisis, al considerar que el Ejecutivo se ha visto superado por los acontecimientos. Ha recordado que, un mes y medio después del pico de llegadas irregulares, ‘sigue la crisis abierta en Ceuta‘, algo que ha calificado de ‘no es de recibo’.
Para Baldoví, el hecho de que, pasado ese tiempo, la situación continúe sin una solución clara demuestra que el problema no se ha cerrado. A su juicio, esto refleja una falta de respuesta eficaz por parte del Gobierno central, tanto en el plano migratorio como en el diplomático.
En cambio, el síndic se ha desmarcado de la segunda parte de las palabras de Esteban, relativa a un posible chantaje de Marruecos. ‘Con la segunda parte, yo sería mucho más cauto, es decir, yo no me atrevería a hacer determinadas afirmaciones en este sentido’, ha aseverado.
Baldoví ha defendido así una posición crítica con la gestión del Gobierno de España en Ceuta, pero ha evitado alimentar hipótesis sobre las intenciones de Marruecos. Ha remarcado que, en un asunto tan sensible como la política migratoria y la relación con el país vecino, considera necesario mantener la prudencia en las declaraciones públicas, aunque sin renunciar a exigir explicaciones y responsabilidades políticas.




