La Generalitat destina 684.594 euros a recuperar la zona afectada por el incendio de Segorbe y Gátova

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La primera fase actuará durante seis meses sobre la vegetación quemada, las pistas forestales y los sistemas de drenaje en las 597 hectáreas afectadas de la Serra Calderona

La Generalitat ha puesto en marcha la primera fase del plan de recuperación de la zona afectada por el incendio forestal que se originó el pasado 20 de agosto en Segorbe. Luego se extendió posteriormente al término municipal de Gátova. Las actuaciones cuentan con un presupuesto de 684.594 euros y un plazo previsto de ejecución de seis meses.

El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha presentado el plan a responsables de los municipios afectados. Esto sucedió durante una reunión celebrada en el observatorio de vigilancia forestal El Pico del Águila.

El incendio afectó a 597,28 hectáreas dentro del Parque Natural de la Serra Calderona. Tras la evaluación de los daños, los trabajos ya han comenzado con el objetivo de restaurar el terreno. Asimismo, buscan reducir las consecuencias del fuego y preparar la superficie para las posteriores fases de recuperación.

Martínez Mus ha señalado que «apagar el fuego es solo el principio. Recuperar el monte también es nuestra responsabilidad».

Tratamiento de la vegetación quemada

La primera fase contempla actuar sobre la vegetación gravemente afectada en prácticamente toda la superficie quemada.

En las zonas arboladas se retirarán y tratarán los restos mediante trabajos de apeo, desramado, tronzado y astillado. En las áreas dominadas por matorral se realizarán labores de corte y astillado.

Los trabajos priorizarán los árboles y restos vegetales de grandes dimensiones situados junto a pistas y caminos forestales. Esto se debe a que pueden representar un riesgo para el tránsito de vehículos, especialmente durante la noche o después de episodios de viento y lluvia.

También se instalarán fajinas y albarradas para reducir la erosión del terreno y se procederá al descortezado de los árboles cuando resulte necesario.

Recuperación de caminos y accesos forestales

Otra de las principales actuaciones será la recuperación de las pistas forestales dañadas para restablecer su transitabilidad. Además, se quiere facilitar el acceso a las zonas quemadas y permitir el desarrollo de los trabajos posteriores de restauración.

El proyecto contempla intervenir sobre 63.784 metros cuadrados de firmes de caminos y acondicionar los tramos deteriorados. Así se busca protegerlos frente a los arrastres provocados por las lluvias.

Cuando las condiciones del terreno lo requieran, se aportarán materiales granulares o se pavimentarán determinados tramos mediante hormigón.

«Recuperar los accesos es el primer paso para poder llegar al terreno, evaluar los daños, controlar la erosión y desarrollar las actuaciones de restauración», ha indicado Martínez Mus.

El vicepresidente tercero ha añadido que «más accesibilidad al monte significa también más capacidad de prevención y respuesta frente a futuros incendios».

El plan incorpora asimismo actuaciones destinadas a mejorar el drenaje y reducir los daños que puedan provocar las precipitaciones. Para ello, se adecuarán las cunetas existentes, se construirán nuevas donde resulte necesario y se mejorarán los pasos de agua y los cruces con cauces.

También se intervendrá en los taludes más vulnerables a la erosión. En fases posteriores está previsto desarrollar trabajos de reforestación «para mejorar la composición de la flora».

Diez nuevos observatorios para reforzar la vigilancia

La Generalitat mantiene en paralelo distintas actuaciones para reforzar la prevención de incendios. Lo hace a través de la red de observatorios forestales integrada en el dispositivo de vigilancia preventiva de la Comunitat Valenciana.

«La experiencia de este verano nos reafirma que, en materia de incendios forestales, la prevención y la anticipación son fundamentales. Detectar antes significa poder movilizar antes los medios y actuar con mayor rapidez», ha señalado Martínez Mus.

La red se está ampliando y modernizando con diez nuevos observatorios forestales. Esta actuación supone una inversión de 2.198.141,41 euros financiada con fondos de la Unión Europea-Next Generation EU.

Nueve de estos observatorios ya se encuentran en servicio. El de Tristán, situado en Segorbe, continúa actualmente en ejecución y está previsto que las obras finalicen en octubre.

Estas infraestructuras se ubican en puntos estratégicos que, en numerosos casos, permiten disponer de una visibilidad superior a 30 kilómetros. Su función incluye la detección de columnas de humo, su localización y la comunicación inmediata a los servicios de prevención y emergencias.

Los observatorios también permiten realizar el seguimiento de tormentas y posibles caídas de rayos. Además, recopilan información meteorológica, apoyan las labores de seguimiento durante los incendios y mantienen conectados a los diferentes medios de prevención con la Central de Prevención de Incendios Forestales.

El Observatorio Forestal del Pico del Águila forma parte de esta red preventiva. La Generalitat ha invertido más de 200.000 euros en estas instalaciones, que están en servicio desde julio de 2024.

«Nuestro objetivo es seguir incorporando más medios, mejores infraestructuras y mayor capacidad de vigilancia para proteger nuestros montes y responder con la máxima rapidez ante cualquier incendio», ha afirmado Martínez Mus.