Hacer bien cada obra: la filosofía con la que Renov-art aborda las reformas en Valencia

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Descubre cómo una reforma bien planificada puede transformar tu vivienda con atención a los detalles y calidad en cada etapa.

En una reforma, el resultado final no depende únicamente de los materiales elegidos o de cómo queda una vivienda una vez terminados los trabajos. La planificación previa, la coordinación de los diferentes profesionales y la atención a los pequeños detalles durante la ejecución son aspectos que también pueden marcar la diferencia.

La empresa trabaja bajo la premisa de hacer bien cada obra, en lugar de centrarse en hacer muchas. Una filosofía que se traduce priorizando la calidad y el seguimiento de los proyectos frente al volumen, manteniendo una comunicación directa con el cliente durante las distintas fases de la reforma.

Al frente se encuentra Agustín Gutiérrez, ingeniero en Telecomunicaciones y Electrónica, que trasladó su formación técnica y su experiencia en gestión de proyectos a un sector que le interesaba especialmente: la transformación de viviendas

Actualmente, la empresa cuenta con un equipo estable de cuatro profesionales y recurre a una red de colaboradores especializadoscuando las características de cada proyecto así lo requieren.

La compañía trabaja principalmente en Valencia y está especializada en reformas integrales y parciales de pisos y apartamentos. También lleva a cabo reformas de cocinas y baños, además de coordinar trabajos de electricidad, iluminación, fontanería, cambio de ventanas, pladur, falsos techos, pintura, carpintería, revestimientos y pavimentos.

Planificar antes de construir: una forma de reducir la improvisación durante la reforma

Una de las bases de la metodología de Renov-artconsiste en considerar que una reforma comienza mucho antes de que se inicien los trabajos en la vivienda. Antes hay que conocer qué quiere conseguir el propietario, analizar el inmueble y determinar qué soluciones son realmente viables.

“El proceso comienza con un primer contacto en el que el cliente explica las características de su proyecto”, explican. “Posteriormente se realiza una visita a la vivienda para revisar su estado, tomar medidas, hacer fotografías y estudiar las posibilidades que ofrece el espacio”.

Con esa información se prepara una propuesta adaptada al alcance de la reforma. La distribución, las instalaciones, la iluminación, los materiales, los acabados y el presupuesto forman parte de un mismo proyecto y, por tanto, deben estudiarse de forma conjunta.

Esta planificación previa también permite organizar las diferentes fases de la obra, los profesionales que deberán intervenir y los materiales necesarios. Cuando corresponde, Renov-art coordina además los permisos requeridos por el ayuntamiento y la comunidad de vecinos.

La formación técnica tiene un peso importante en esta manera de trabajar. Alguien con conocimientos en Ingeniería en Telecomunicaciones y Electrónica aporta una perspectiva muy útil, especialmente orientada a cuestiones como las instalaciones, la iluminación, la distribución y la ejecución. “A ello se suma la aplicación de una metodología de gestión de proyectos destinada a anticipar posibles problemas y evitar retrasos innecesarios”, recalcan.

La coordinación es especialmente importante en una reforma integral, porque albañilería, electricidad, fontanería, carpintería o pintura no funcionan como trabajos completamente independientes. El orden en el que interviene cada profesional condiciona el avance del resto.

Por esta razón, Renov-art asume la coordinación del conjunto. “El propietario no tiene que localizar y organizar por separado a los diferentes profesionales que necesita la vivienda, ya que nosotros estructuramos las intervenciones para que las distintas fases formen parte de un mismo proyecto”, señalan.

Atención al detalle y tres años de garantía sobre la mano de obra realizada

La planificación constituye, por tanto, una parte crucial del proyecto, pero su ejecución determina finalmente la calidad de la reforma. Renov-art presta especial atención a aspectos como los encuentros entre materiales, las alineaciones, las juntas y los remates, además de la selección de materiales y la limpieza durante los trabajos.

Son elementos que pueden pasar inadvertidos al comienzo de una obra, pero que adquieren importancia cuando llega el momento de valorar el resultado completo. Para Renov-art, precisamente en esos pequeños detalles se encuentra parte de la diferencia entre una reforma convencional y un trabajo con un estándar de ejecución más elevado.

Esta búsqueda de un resultado cuidado explica también la decisión de mantener un volumen de proyectos controlado. “Apostamos por concentrar sus recursos en un número limitado de trabajos antes que asumir una carga que pueda terminar afectando a los plazos y la calidad final de la reforma”, explican.

Antes de iniciar la obra, además, Renov-art firma con el cliente un contrato en el que se recoge de forma detallada el alcance del proyecto, los tiempos de entrega y las formas de pago. De esta manera, ambas partes disponen de una referencia clara sobre los trabajos acordados.

Una vez finalizada la reforma, la empresa ofrece tres años de garantía sobre la mano de obra realizada. Esta cobertura se aplica a aquellos problemas cuyo origen pueda atribuirse al trabajo ejecutado por la empresa.

Por ejemplo, si un revestimiento se desprende como consecuencia de una aplicación incorrecta durante la obra, se trataría de una incidencia vinculada a la ejecución. La garantía no se plantea, en cambio, para daños provocados posteriormente por accidentes domésticos, por el uso de la vivienda o por causas externas al trabajo desarrollado por Renov-art. También pueden existir situaciones relacionadas con materiales concretos cuya responsabilidad corresponda al proveedor o fabricante.