Las últimas lluvias han vuelto a dejar al descubierto un problema que sigue sin resolverse: el estado del alcantarillado dañado por la DANA de 2024. Casi dos años después de la catástrofe, el Gobierno central no ha asumido de forma directa las obras necesarias. Solo ha transferido 300 millones de euros a unos ayuntamientos que ya estaban desbordados por la reconstrucción.
Un ritmo de ejecución muy bajo
Los datos son contundentes. Apenas se ha ejecutado el 11,25 % de las actuaciones previstas para reparar el alcantarillado. En lugar de coordinar y ejecutar las obras, el Ejecutivo optó por delegar toda la responsabilidad en los municipios afectados.
La Generalitat y los propios ayuntamientos avisaron desde el principio de que este modelo no funcionaría. El Consell pidió cambios en la normativa estatal. También reclamó más margen para ejecutar obras de emergencia. El Gobierno no atendió estas peticiones.
La gestión de residuos, un ejemplo de que se podía actuar de otra forma
La retirada de residuos tras la DANA muestra que existía otra manera de gestionar la crisis. Aunque también era una competencia municipal, la Generalitat no se limitó a enviar fondos. Asumió los trabajos de forma directa mediante contratos de emergencia. De esta forma evitó cargar a los ayuntamientos con más trámites y aceleró la respuesta.
Las grandes obras hidráulicas, paralizadas
El Gobierno tampoco ha puesto en marcha las infraestructuras hidráulicas más importantes. Las obras de encauzamiento del barranco del Poyo y de La Saleta siguen sin comenzar. Solo se han realizado actuaciones puntuales de emergencia.
La situación es similar en las obras antirriadas ordinarias, que son competencia del Estado. Su ejecución no llega al 5 %. Mientras tanto, la Generalitat sigue asumiendo trabajos de forma directa cuando lo considera necesario.
Sin sistema de alerta dos años después
A esta falta de obras se suma otro problema pendiente: la ausencia de un sistema de alerta por riesgo de inundación en los cauces y barrancos. Dos años después de la DANA, este sistema, prometido por Pedro Sánchez, sigue sin estar operativo.
Los ayuntamientos piden agilidad, no más cargas
Los municipios afectados no necesitan más trámites administrativos. Necesitan obras, agilidad y respaldo institucional. El Gobierno debe asumir sus responsabilidades. Esto incluye acelerar tanto la reparación del alcantarillado dañado por la DANA como las grandes actuaciones hidráulicas que siguen pendientes.
El Ejecutivo central también debe limpiar los cauces antes de que llegue la nueva temporada de lluvias. Además, tiene que poner en marcha el sistema de alerta temprana y aplicar de forma efectiva los planes de emergencia de los embalses.




