La inversión extranjera directa en la Comunitat Valenciana ha alcanzado los 1.846 millones de euros en el primer semestre de 2026, lo que supone un incremento superior al 400 % respecto al mismo periodo del año anterior y sitúa a la autonomía como la tercera que más capital foráneo atrae en España.
Según los datos del Registro de Inversiones Exteriores, dependiente de la Secretaría de Estado de Comercio, la Comunitat ha concentrado el 14,8 % de toda la inversión extranjera que ha llegado al país en ese periodo. Este fuerte crecimiento ha duplicado además el volumen global que se registró en 2025, de acuerdo con la Conselleria de Industria.
La consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, Marián Cano, se ha mostrado muy satisfecha con estas cifras y ha valorado que refuerzan el peso económico del territorio. Aunque no ha detallado proyectos concretos, estos datos apuntan a una mayor confianza de los inversores internacionales en el tejido productivo valenciano.
Valencia capitaliza el 80 % del capital
La provincia de Valencia ha absorbido la mayor parte de la inversión extranjera directa durante los seis primeros meses de 2026. En total ha captado 1.471 millones de euros, lo que equivale al 80 % del total autonómico.
A continuación se sitúa la provincia de Alicante, que ha recibido 257 millones de euros, el 14 % del total. Castellón ha sumado 117 millones, que representan el 6 % restante. Esta distribución confirma una fuerte concentración territorial del capital extranjero en el eje económico valenciano.
El desglose por tipo de operación muestra que el 64 % de la inversión se ha dirigido a ampliaciones de capital y a operaciones para sanear balances. En varios casos se trata de actuaciones previas a adquisiciones empresariales, lo que indica un interés en reforzar compañías ya implantadas.
El resto del capital se ha repartido entre proyectos denominados ‘greenfield’, es decir, inversiones que parten desde cero, y ‘brownfield’, que se apoyan en infraestructuras existentes. Ambas categorías han sumado conjuntamente el 24,7 % del total, mientras que las adquisiciones han supuesto el 11,2 % restante.
Francia lidera como principal inversor
Por origen del capital, Francia se ha consolidado como el principal país inversor en la Comunitat Valenciana en el primer semestre de 2026. Las empresas francesas han destinado 793 millones de euros, el 43 % de toda la inversión extranjera recibida.
Tras Francia, los mercados que más han apostado por la Comunitat han sido Italia, con 233 millones de euros, y Alemania, con 200 millones. Japón ha canalizado 196 millones de euros y Estados Unidos ha aportado 109 millones.
En conjunto, estos cinco países han concentrado el 83 % del capital extranjero que ha llegado a la Comunitat Valenciana en los seis primeros meses del año. Esta elevada concentración evidencia el peso de los grandes socios económicos europeos y de potencias industriales como Japón y Estados Unidos.
Los siete sectores clave suman el 82 % del flujo
La inversión extranjera recibida presenta también una fuerte concentración sectorial. Los siete principales sectores han acumulado cerca del 82 % de todos los flujos captados en la primera mitad del año.
La industria alimentaria se ha situado a la cabeza, con 544 millones de euros. Este sector ha superado con claridad al de transporte y logística, que ha recibido 320 millones de euros.
La fabricación de material y equipo eléctrico ha atraído 206 millones de euros, mientras que la fabricación de productos informáticos y electrónicos ha sumado 155 millones. Ambos ámbitos muestran un peso creciente de la industria tecnológica y de la producción avanzada.
Dentro del grupo de los siete sectores con mayor inversión se encuentran también la fabricación de material de transporte, con 100 millones de euros, y la industria química, que ha registrado otros 100 millones. Las actividades inmobiliarias han completado este bloque con 93 millones de euros.
La combinación de estos datos refleja que la Comunitat Valenciana ha reforzado su atractivo tanto para industrias tradicionales, como la alimentaria, como para actividades de mayor componente tecnológico. Además, la concentración del capital en la provincia de Valencia dibuja un mapa inversor en el que el área metropolitana refuerza su papel como polo de atracción de proyectos internacionales.




