La Policía Nacional ha detenido a un quinto hombre por su presunta implicación en el tiroteo mortal entre dos familias ocurrido la madrugada del pasado domingo en Alzira (Valencia), un enfrentamiento con armas de fuego en el que ha fallecido un hombre de 56 años y varios implicados han resultado heridos.
Según han señalado fuentes policiales, esta nueva detención se ha practicado en las últimas horas. El arrestado se suma a las cuatro personas ya detenidas inicialmente por estos hechos. Al igual que ellas, previsiblemente pasará este martes a disposición judicial, donde se determinarán las medidas cautelares.
El suceso tuvo lugar sobre las cuatro de la madrugada del domingo en el barrio de l’Alquerieta, una zona residencial de Alzira. En ese momento, y por causas que no han sido todavía aclaradas, miembros de dos familias iniciaron un intercambio de disparos en plena calle.
Durante el tiroteo resultó muerto un hombre de 56 años, lo que ha elevado la gravedad del caso y ha motivado un amplio despliegue policial. Además, otros participantes sufrieron heridas por arma de fuego, lo que ha obligado a activar los servicios sanitarios de emergencia.
Los primeros arrestos se produjeron poco después del incidente. La Policía Nacional ha detenido a cuatro hombres presuntamente relacionados con el enfrentamiento, tres de los cuales han resultado heridos de bala. Uno de ellos ha necesitado intervención quirúrgica, aunque su vida no corre peligro según la información facilitada. Los otros dos heridos han recibido el alta médica tras ser atendidos.
Incendio de dos viviendas vinculadas a los detenidos
El clima de tensión no se ha limitado al tiroteo. Este lunes, dos viviendas situadas en el extrarradio de Alzira, en las que residen familiares de los cuatro primeros detenidos, han ardido en sendos incendios.
Fuentes policiales y municipales han apuntado que los fuegos se han registrado en casas relacionadas con el entorno de los arrestados. Aunque no se han producido daños personales, sí se ha confirmado la muerte de un caballo que se encontraba en el interior de una de las viviendas afectadas.
Los investigadores analizan ahora todos estos hechos como parte de un mismo conflicto familiar que ha escalado de forma violenta. La prioridad de los agentes es esclarecer el origen del enfrentamiento, determinar la participación concreta de cada detenido y evitar nuevos incidentes en la zona.
Mientras avanza la investigación, el caso ha generado preocupación entre los vecinos de Alzira, especialmente en el barrio de l’Alquerieta y en el extrarradio, donde se han concentrado los episodios de violencia desde la madrugada del domingo.




