València prepara nuevas reglas para ordenar las visitas turísticas en sus calles y reducir las molestias que pueden provocar las concentraciones de visitantes. La futura Ordenanza de Convivencia y Civismo en el Espacio Público contempla limitar los grupos turísticos a un máximo de 25 personas. Esta cifra bajará hasta 20 personas en Ciutat Vella debido a la elevada afluencia de visitantes. Además, responde a las características de sus calles y espacios patrimoniales.
El borrador dedica un capítulo específico a la actividad de los grupos de turistas y sus guías en el espacio público. Entre sus objetivos figura evitar problemas de ruido, bloqueos de accesos y otras situaciones que dificulten el tránsito de peatones. También busca facilitar el uso habitual de calles y plazas por parte de los vecinos.
La concejala de Turismo e Innovación, Paula Llobet, ha abordado estas medidas en una reunión de trabajo con el presidente de la Asociación de Guías Oficiales de Turismo de la Comunitat Valenciana, Joan Such, y su vicepresidenta, Eva Martínez. Por ello, el encuentro ha servido para analizar cómo afectará la futura regulación al desarrollo de las visitas guiadas.
Límites y nuevas normas para las visitas guiadas
Además del número máximo de integrantes, la futura ordenanza obligará a desarrollar las visitas de acuerdo con la normativa municipal de movilidad peatonal y protección del patrimonio. También deberá cumplirse con los protocolos que pueda establecer el Ayuntamiento en materia turística.
Los guías deberán evitar también que varios grupos coincidan en un mismo punto cuando esa concentración pueda bloquear accesos, generar ruido o provocar otras molestias. La regulación les atribuye la responsabilidad de organizar las paradas y los desplazamientos. De esta manera, se facilita la circulación de peatones y el uso compartido del espacio público.
Asimismo, los profesionales tendrán que informar a sus clientes de las normas que deben respetar durante la visita y de los procedimientos de reserva establecidos en monumentos y museos. El Ayuntamiento pretende de esta forma reforzar el papel de los guías oficiales como transmisores de las normas de convivencia. Así, estas reglas llegarán a quienes visitan la ciudad.
Adiós a los altavoces y megáfonos
Uno de los cambios más visibles afectará al sonido durante las visitas. El borrador plantea prohibir que los guías utilicen altavoces, megáfonos, amplificadores u otros sistemas similares cuando acompañen a grupos turísticos.
Como alternativa, las visitas deberán recurrir a sistemas de audio individualizados. Esta medida busca reducir el impacto acústico sobre los residentes y los comercios. Además, beneficiará al resto de personas que utilizan los espacios públicos por los que transcurren los recorridos turísticos.
Llobet ha señalado que «la nueva ordenanza de convivencia busca garantizar que el espacio público sea compatible con todos sus usos, y que València pueda seguir desarrollando una actividad turística de calidad, respetuosa con el vecindario, con nuestro patrimonio y con la propia ciudad».
La concejala también ha defendido la participación de los profesionales del sector durante la elaboración de las nuevas normas. «Queremos escuchar a los profesionales que están cada día acompañando a los visitantes y explicando nuestra ciudad. Los guías oficiales desempeñan un papel fundamental en la experiencia turística y también pueden contribuir a que quienes nos visitan conozcan y respeten las normas de convivencia de València», ha explicado.
La futura ordenanza prevé además impulsar acuerdos y códigos de conducta con el sector turístico para fomentar comportamientos respetuosos con el descanso vecinal, el patrimonio cultural y el medio ambiente. También abre la puerta a desarrollar campañas de sensibilización junto a asociaciones y entidades vinculadas al turismo.
Según ha indicado Llobet, el planteamiento municipal no se limitará al régimen sancionador, sino que incorporará medidas de prevención, información y corresponsabilidad. Por ello, el Ayuntamiento continuará reuniéndose con los agentes relacionados con el turismo durante la tramitación de la Ordenanza de Convivencia y Civismo antes de su aprobación definitiva.




