València convierte sus calles en laboratorio para 48 proyectos innovadores

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El Sandbox Urbano cumple dos años con 75 solicitudes, más de 150 recursos disponibles y el 98 % de proyectos autorizados

València ha convertido durante los dos últimos años sus calles, edificios e infraestructuras en un gran banco de pruebas para la innovación. El Sandbox Urbano de la ciudad ha facilitado el desarrollo de 48 proyectos piloto desde su puesta en marcha, de los que nueve ya han finalizado. La iniciativa suma 75 solicitudes de acceso y ha autorizado el 98 % de los proyectos presentados.

El programa, impulsado por València Innovation Capital, permite a empresas, universidades, institutos tecnológicos y administraciones probar soluciones en condiciones reales antes de dar el salto definitivo al mercado. Para ello, la ciudad ha puesto a disposición del ecosistema más de 150 recursos urbanos, entre espacios, infraestructuras, eventos y plataformas de datos. Esta oferta ha crecido más de un 40 % durante los dos primeros años del Sandbox.

En total, han participado 48 entidades: 36 empresas, siete institutos tecnológicos, tres organismos del sector público y dos universidades. Además, una de cada cuatro iniciativas se desarrolla mediante la colaboración de varias organizaciones, con proyectos relacionados con sostenibilidad, movilidad, digitalización, salud, cultura o seguridad.

El medio ambiente y la bioeconomía concentran el 26,5 % de los proyectos, por delante de la cultura, la creatividad y la inclusión social, con un 18,4 %. La digitalización y las telecomunicaciones representan otro 16,3 %, mientras que energía y movilidad y seguridad para la sociedad alcanzan cada una un 14,3 %. Entre las tecnologías utilizadas aparecen la inteligencia artificial, la robótica, los algoritmos, la sensórica, el internet de las cosas y las plataformas digitales.

La concejala de Innovación, Paula Llobet, ha destacado que estos dos años «demuestran que la innovación es mucho más efectiva cuando se abre a la ciudad y se desarrolla junto a quienes conocen sus necesidades reales». La edil sostiene que el Sandbox Urbano «ha hecho realidad el derecho a innovar en València», al facilitar que empresas, universidades y centros tecnológicos puedan validar sus soluciones directamente en la ciudad.

La experiencia también empieza a trasladarse al mercado. Una de cada cuatro innovaciones que ya han finalizado su paso por el Sandbox ha alcanzado esta fase, mientras que las entidades participantes otorgan al programa una valoración media de utilidad de 7,75 sobre 10 y una satisfacción de 8 sobre 10. El Ayuntamiento cifra además en más de 152 las acciones de apoyo realizadas y sitúa en 90 días el tiempo medio de respuesta a los proyectos.

El modelo valenciano ha despertado también interés fuera de la ciudad. Más de 170 ciudades y territorios han conocido ya este sistema de experimentación urbana, que busca acelerar la llegada de nuevas soluciones a los servicios públicos. Durante estos dos años también se han detectado ocho ámbitos de mejora jurídica y regulatoria vinculados, entre otras cuestiones, con la movilidad autónoma, el uso de datos, el espacio público y la experimentación en entornos patrimoniales.