La consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, Marián Cano, ha reclamado al Gobierno central que incluya al sector azulejero en el nuevo decreto anticrisis que prepara para responder a los efectos económicos de la guerra en Oriente Medio, con medidas concretas dirigidas a las industrias gasointensivas como la cerámica de Castellón.
Cano ha recordado que el sector azulejero ha quedado fuera de las ayudas energéticas aprobadas el pasado mes de marzo. En aquel paquete se ha aplicado una bonificación del 80 % de determinados peajes eléctricos para industrias electrointensivas, pero no se ha contemplado un apoyo similar para las empresas gasointensivas.
Según ha explicado, esta exclusión ha dejado en desventaja a la cerámica valenciana frente a otros sectores industriales. Además, ha añadido que el impacto del precio del gas es especialmente elevado en un tejido productivo que depende de hornos y procesos continuos.
La consellera ha asegurado que la situación del sector cerámico, lejos de mejorar en los últimos meses, se ha agravado. Ha considerado que atraviesa ‘un momento crítico‘, con márgenes muy ajustados y dificultades para mantener la actividad y el empleo.
Medidas urgentes para la industria gasointensiva
Entre las medidas que Cano ha pedido al Gobierno figura la eliminación o, al menos, la bonificación de los peajes de transporte y distribución del gas. Ha subrayado que estos conceptos suponen ‘un coste relevante’ para las empresas azulejeras y reducen su competitividad en los mercados internacionales.
La titular de Industria ha defendido que un recorte en estos peajes ayudaría a aliviar el impacto del encarecimiento del gas natural. Ha señalado que, en las últimas semanas, los precios han alcanzado sus niveles máximos desde el inicio del conflicto en Oriente Medio, lo que ha incrementado de forma notable los costes de producción.
Cano ha reclamado también que se habiliten mecanismos específicos de apoyo financiero y de liquidez. Según ha apuntado, estas herramientas permitirían a las empresas planificar los próximos meses, preparar la campaña de final de año y el arranque del ejercicio siguiente con mayor seguridad.
La consellera ha insistido en que el objetivo es que el azulejo pueda competir ‘en igualdad de condiciones’ con el resto de la industria europea. Ha advertido de que, sin un marco de costes energéticos similar al de otros países, el sector cerámico corre el riesgo de perder cuota de mercado y frenar inversiones.
Comparación con otros países europeos
Para reforzar su petición, Cano ha citado las medidas adoptadas por otros países de la Unión Europea ante la crisis energética. Ha destacado que Italia ha aplicado actuaciones que han permitido una reducción de alrededor del 15 % en el precio del gas para la industria.
También ha puesto como ejemplo el caso de Alemania, donde se han eliminado las tasas de almacenaje del gas. Según la Generalitat, esta decisión ha supuesto un ahorro estimado de unos 3.000 millones de euros para los consumidores de gas, lo que ha contribuido a rebajar la factura energética de empresas y hogares.
Cano ha señalado que estas decisiones muestran que existen márgenes de actuación a nivel estatal para reducir los costes energéticos. Por ello ha insistido en que el nuevo decreto anticrisis incorpore un capítulo específico para las industrias gasointensivas, con referencia expresa al sector azulejero.
La consellera ha reiterado el compromiso de la Generalitat con el clúster cerámico. Ha definido al sector como ‘estratégico para la Comunitat Valenciana, Castellón y el conjunto de Europa’ por su aportación al empleo, a las exportaciones y a la innovación industrial.
En este contexto, ha defendido que la protección del azulejo debe considerarse una prioridad en la política económica estatal. Ha subrayado que las decisiones que se adopten en los próximos meses serán claves para garantizar la viabilidad futura de muchas empresas y mantener la actividad en las principales comarcas cerámicas de Castellón.




