La plaza de San Agustín, uno de los principales accesos al centro histórico de València, ha iniciado una reurbanización que suprimirá el tráfico de paso, ampliará las zonas verdes y de sombra y dará más espacio al peatón antes del próximo verano, según ha explicado la alcaldesa, María José Catalá.
Catalá ha detallado estos cambios durante una visita a la primera fase de las obras del eje formado por la plaza de San Agustín, la avenida del Oeste y la calle de San Vicente Màrtir. Según ha indicado, el objetivo es que este entorno resulte más cómodo para quienes se desplazan a pie y más atractivo para el comercio local.
Primera fase de las obras
Esta primera etapa de reurbanización se ha adjudicado a Grupo Bertolin, con un presupuesto de 3.748.386,15 euros, IVA incluido, y un plazo de ejecución de ocho meses. Los trabajos se desarrollan sobre una superficie de 9.166 metros cuadrados y reordenan por completo la plaza para eliminar el tráfico de paso de vehículos.
La calle Osca pasará a ser peatonal y se ampliará la acera junto a la conocida finca de hierro. Con esta nueva configuración, el espacio reservado a los desplazamientos a pie alcanzará 4.766 metros cuadrados, lo que supone 433 metros cuadrados más que en la actualidad.
El diseño urbano prevé la plantación de 69 árboles nuevos y la conservación de los 14 existentes. Además, se han previsto 1.274 metros cuadrados de zonas verdes, lo que incrementará de forma notable la presencia de vegetación en la plaza.
La combinación de arbolado y elementos de sombra incluirá 308 metros cuadrados de pérgolas y otras estructuras. Según el Ayuntamiento, estas actuaciones mejorarán el confort climático de quienes utilizan la plaza, sobre todo en los meses de más calor.
Más sombra, mobiliario y carril bici
La reforma contempla también la instalación de 5.080 metros cuadrados de pavimento de piedra natural de Ulldecona. A ello se suman 16 nuevos puntos de alumbrado y diverso mobiliario urbano para favorecer la estancia y el descanso.
En concreto, se colocarán 26 bancos, 12 sillas y 17 apoyos isquiáticos, repartidos por la plaza. Con ello, el Consistorio busca que el espacio no sea solo un lugar de paso, sino también de encuentro y permanencia.
La nueva ordenación incluirá además 139 metros lineales de carril bici, una estación Valenbisi con capacidad para 15 bicicletas y 23 plazas de aparcamiento para bicis particulares. De este modo, se refuerza el uso de la bicicleta como medio de transporte cotidiano en el entorno del centro histórico.
Catalá ha afirmado que ‘la plaza ganará personalidad y relevancia, donde el comercio y el peatón serán protagonistas’. También ha asegurado que darán ‘un paso de gigante para transformar una de las puertas del corazón histórico’. A su juicio, se trata de ‘una actuación seria y alejada del urbanismo táctico del pasado’.
El Ayuntamiento ha señalado que mantendrá el servicio de transporte público durante las obras. Además, ha avanzado que adoptará medidas para minimizar las afecciones a la circulación, al comercio y a la hostelería mientras dure la reurbanización.
La intervención urbana también actuará sobre el entorno de la iglesia de San Agustín, declarada Bien de Interés Cultural (BIC). La reducción del tráfico y del ruido permitirá una mejor percepción del conjunto patrimonial, según el Consistorio.
La previsión municipal es que los trabajos de esta fase concluyan entre mayo y junio de 2027. De esta manera, la plaza de San Agustín pasará a ser un espacio más verde, con más sombra y más amable para el peatón en pleno centro de València.




