Alrededor de 200 vecinos de Tavernes de la Valldigna se han concentrado este viernes ante el Ayuntamiento para condenar dos agresiones racistas sufridas por un joven de origen magrebí y otro de origen senegalés la noche del pasado sábado, ataques que se han grabado en vídeo y se han difundido ampliamente en redes sociales.
Según las imágenes difundidas, la misma noche del sábado un joven de origen magrebí ha sido apaleado por varios individuos, mientras varias personas presenciaban la escena. El vídeo de esta agresión ha circulado por distintas plataformas digitales y ha generado una fuerte indignación en el municipio.
En otro incidente, un joven de origen senegalés ha sufrido una agresión que le ha provocado una fractura de mandíbula y ha requerido su ingreso en un centro sanitario. Esta segunda víctima, según ha informado el colectivo Tavernes Antifeixista, reside desde hace varios años en la localidad.
Rechazo vecinal y peticiones de responsabilidad
Durante la concentración de este viernes, la alcaldesa, Lara Romero, ha condenado públicamente ambas agresiones, que ya han sido denunciadas ante las autoridades competentes. Romero ha insistido en que estos hechos no representan a la mayoría del municipio y ha defendido la convivencia.
En el acto también han intervenido un hermano de una de las víctimas y responsables de una asociación de atención a personas migrantes, además de representantes de Tavernes Antifeixista. Todos ellos han expresado su rechazo frontal a lo sucedido y han pedido responsabilidades.
En sus intervenciones han denunciado tanto la gravedad de los ataques como la actitud de parte de los testigos. Han criticado que hubiese personas que presenciaron las agresiones sin intervenir, e incluso que algunas se dedicaron a grabar las escenas o a jalear a los agresores.
Los asistentes a la concentración han reclamado que se refuercen las políticas locales de sensibilización contra el racismo y la xenofobia. También han subrayado la necesidad de educar especialmente a los jóvenes en valores de respeto y diversidad, ante el impacto que tienen las redes sociales en la difusión de este tipo de conductas.
Por el momento, ambos ataques, en los que aparentemente han participado menores de edad, están siendo investigados por la Guardia Civil. La investigación ha puesto el foco en identificar a todos los implicados y en determinar posibles delitos de odio, a partir de las grabaciones y de los testimonios recogidos.




