Aguirre aterriza en Mestalla fiel a su estilo: cercano, directo y con mucho humor

Ejemplo de shortcode con estilo
Javier Aguirre se ha presentado como nuevo entrenador del Valencia CF con el mismo carácter cercano, directo y bromista que ha marcado su carrera en los banquillos, y ha dejado claro que quiere cambiar la mala dinámica del equipo sin perder su sentido del humor.

Javier Aguirre se ha presentado como nuevo entrenador del Valencia CF en Mestalla fiel a su estilo de siempre: cercano con la prensa, muy directo en sus respuestas y con un sentido del humor constante, mientras ha asumido el reto de intentar cambiar la mala dinámica deportiva de un equipo que solo ha sumado cuatro puntos en las siete primeras jornadas.

El técnico mexicano ha asegurado ante los medios que seguirá siendo él mismo. ‘Seré el Javier de siempre‘, ha señalado en su primera comparecencia como entrenador valencianista, una rueda de prensa que se ha desarrollado en un ambiente distendido, con muchas bromas y sus habituales expresiones mexicanas.

Desde el inicio, Aguirre se ha mostrado muy pendiente de los periodistas presentes en la sala de prensa de Mestalla, abarrotada por medios locales e internacionales. Ha preguntado por los nombres de quienes intervenían y ha detectado incluso cuando se repetían medios o reporteros.

En una de esas situaciones, un periodista ha tenido que repetirle su nombre y Aguirre ha ironizado sobre sí mismo: ‘Estoy cada día más jodido‘, ha bromeado, provocando las risas en la sala.

Humor y expresiones muy personales

Durante toda la comparecencia, el nuevo técnico del Valencia ha utilizado sus características expresiones, entre ellas el habitual ‘güey’ o el ‘hijo’ con el que se dirige a sus interlocutores. Con ese lenguaje cercano ha respondido con naturalidad y sin esquivar preguntas.

En un momento de la rueda de prensa, un periodista ha introducido una cuestión avisando: ‘Es un poco injusta la pregunta…’. Aguirre ha cortado rápido, entre risas: ‘Entonces no me la hagas, güey‘.

En otra intervención, al recordarle unas declaraciones suyas durante el Mundial, el mexicano ha replicado: ‘No me acuerdo haberte dicho eso, pero bueno, te concedo el beneficio de la duda… Hoy, además, te matan las grabaciones. Me lo van a sacar, seguro’.

El tono distendido se ha mantenido con otras respuestas. Frases como ‘esa entrevista no la leyó nadie, tú, otro y mi mujer’, ‘dilo (el nombre del jugador con el que habló el periodista), no seas cabrón’ o ‘por favor, replantea tu pregunta…’ han marcado una presentación muy alejada de los discursos fríos y formales.

Regreso a España 24 años después

Aguirre ya había dejado muestras de este carácter en su llegada a Valencia cuatro días antes, cuando aterrizó en el aeropuerto de Manises. Allí, al ser preguntado por el motivo para aceptar el ofrecimiento del club, explicó entre risas que se había decantado por ‘la historia de este club, el nivel de los jugadores, la afición de Mestalla -uuuuffff-, pero por la prensa, no’.

En ese primer contacto con los medios valencianos, el técnico, nacido en Ciudad de México, también había comparado su situación actual con la de hace 24 años, cuando tuvo su primer contacto como entrenador con el fútbol español. Entonces señaló que ahora tiene ‘más canas, más arrugas’, pero ha añadido que mantiene ‘muchas ganas por volver al fútbol’ de este país.

Durante su presentación en Mestalla, le han preguntado también si este sería el ‘último baile’ de Javier Aguirre a sus 67 años. Fiel a su estilo, el entrenador ha tirado de nuevo de humor para responder: ‘Pues no lo sé, hijo, porque será lo que diga Silvia -su esposa- que es la que manda’. La respuesta, otra vez, ha llegado acompañada de su risa.

Más allá de las bromas, Aguirre ha insistido en que está dispuesto a dar el máximo para intentar cambiar el rumbo deportivo del Valencia CF. El equipo ha firmado un inicio de temporada muy flojo, con solo cuatro puntos en las siete primeras jornadas, y el mexicano asume ese contexto como un desafío que le motiva especialmente.

Con su presentación en Mestalla, el nuevo entrenador ha dejado claro que sigue fiel a una de sus señas de identidad fuera del terreno de juego: un gran sentido del humor que convive con su compromiso por mejorar el rendimiento del equipo valencianista.