Europa debe cambiar su modelo energético si quiere reducir su elevada dependencia del exterior y proteger su competitividad económica. Así lo ha defendido este lunes en València el presidente ejecutivo de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, durante la sesión plenaria del Congreso Eurochambres, que se celebra hasta este martes en el Palau de la Música.
Según Sánchez Galán, las crisis energéticas, que ha recordado que ahora se repiten aproximadamente cada dos años, ‘ponen de manifiesto la vulnerabilidad de la Unión Europea‘. Ha subrayado que el sector energético se ha convertido en un elemento clave para mantener la competitividad estratégica de la economía europea.
El presidente de Iberdrola ha sostenido que ‘pocos sectores son tan relevantes en Europa en este momento para mantener la competitividad estratégica de la economía como el energético’. A su juicio, la forma en que el continente afronte esta transformación condicionará su capacidad para atraer inversiones y mantener empleo industrial.
Apuesta por la electrificación y la autosuficiencia
Sánchez Galán ha defendido la electrificación como ‘una buena posibilidad para aumentar la competitividad‘. Ha recordado que la Unión Europea ha convertido la electricidad ‘en la piedra angular de su política energética’, al situarla en el centro de sus estrategias de transición ecológica.
El directivo ha señalado que en Europa ‘se está planteando la necesidad de lograr la autosuficiencia‘. Ha dicho que observa ya esfuerzos para acelerar la inversión en nueva generación y para crear más capacidad de almacenamiento, aunque considera que son todavía insuficientes.
En este contexto, ha llamado la atención sobre el hecho de que ‘el 60 % del consumo energético en Europa sigue siendo importado, principalmente petróleo y gas‘. Por ello ha instado a adoptar ‘un nuevo modelo para romper nuestra dependencia’, basado en una mayor producción interna y en tecnologías que reduzcan la exposición a combustibles fósiles externos.
Sánchez Galán ha vinculado este cambio de modelo con un marco regulatorio más sólido. Ha defendido ‘la necesidad de tener una verdadera estabilidad regulatoria, previsibilidad y Estado de derecho‘. Y ha advertido: ‘Si cambiamos las normas en los países europeos y no ofrecemos estabilidad ni previsibilidad, creo que el dinero no fluirá hacia Europa, sino que se dirigirá a otros lugares’.
Redes eléctricas como columna vertebral
El presidente de Iberdrola ha descrito las redes eléctricas como ‘la columna vertebral’ de la electrificación. Ha explicado que estas infraestructuras permiten conectar nuevas industrias, integrar más capacidad de generación renovable y aplicar soluciones digitales basadas en inteligencia artificial.
Sin embargo, ha alertado de que en Europa no se están realizando todavía las inversiones en redes que ‘las necesidades actuales ya exigen’. Ha defendido que es necesario cambiar el modelo vigente y ‘anticiparnos en materia de redes e inversiones para impulsar la electrificación’.
Sánchez Galán ha reclamado ‘crear incentivos, agilizar la concesión de permisos y mejorar la planificación y la coordinación’. Además, ha considerado ‘vital superar los 27 procesos individuales y avanzar hacia una planificación europea única’, con normas más homogéneas que faciliten los proyectos transfronterizos.
Durante su intervención, el directivo ha puesto como ejemplo la trayectoria de Iberdrola, que este año celebra su 125 aniversario. Ha recordado que la empresa ‘es el resultado de fusiones de pequeñas empresas’ y ha defendido que, en el contexto actual, ‘el tamaño es crucial’.
‘Para ser más competitivo, es necesario alcanzar la mayor escala posible’, ha afirmado. Ha advertido de que, ‘de lo contrario, no se puede competir dada la magnitud de las inversiones que exige nuestro sector’. Ha reiterado que su objetivo es ‘seguir creciendo, continuar aportando valor’ y, al mismo tiempo, ‘contribuir a crear un mundo más justo, solidario y sostenible en todos los países donde operamos’.
Fragmentación europea y liderazgo en inteligencia artificial
En la misma sesión, el ex primer ministro italiano Enrico Letta ha alertado de los riesgos de la fragmentación europea. Ha puesto como ejemplo el sector financiero y ha comparado: ‘Hoy en día, el mayor banco europeo tiene una dimensión equivalente a una octava parte del mayor banco estadounidense; es decir, el banco estadounidense más grande es ocho veces mayor que el europeo’.
Para Letta, esta diferencia de escala ‘ha impedido crear empresas financieras europeas’ capaces de competir globalmente. Ha sostenido que ‘la consecuencia es que todo se está americanizando’, también en ámbitos tecnológicos.
El ex jefe de Gobierno italiano ha citado el caso de la inteligencia artificial, ‘una herramienta en la que el predominio estadounidense marca nuestro día a día’. Ha advertido así sobre el riesgo de que Europa pierda influencia en tecnologías clave si no corrige su fragmentación y refuerza sus capacidades propias, tanto en energía como en finanzas y en innovación digital.



