España encara todavía 48 horas de tiempo muy inestable, con lluvias y tormentas irregulares pero generalizadas, que podrán ser localmente fuertes o muy fuertes, con acumulaciones cercanas a 40 litros por metro cuadrado en una hora, antes de que a partir del jueves empiece a imponerse un ambiente más estable, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
Durante este martes y miércoles, la atmósfera ha mantenido una actividad acusada. Se esperan precipitaciones en distintos puntos de la península, con mayor incidencia en el norte, el nordeste y las áreas de montaña. Además, la Aemet ha advertido de que también habrá que vigilar el Mediterráneo y Baleares, donde podrán formarse chubascos y tormentas intensos.
Martes con avisos en doce comunidades
La jornada de este martes ha estado marcada por una intensa actividad tormentosa en buena parte del país. La situación está ligada a una dana situada sobre el noroeste peninsular, que ha favorecido chubascos y tormentas más generalizados que el día anterior y posibles prácticamente en cualquier punto de la península, aunque con mayor intensidad en zonas del norte y del centro.
Esta inestabilidad ha supuesto la activación de avisos adversos por fuertes lluvias en doce comunidades autónomas. Se prevén entre 30 y 40 litros por metro cuadrado en una hora, con seis comunidades en nivel naranja de peligro importante: Cataluña, Aragón, Asturias, Castilla-La Mancha, Extremadura y Galicia. La mayor intensidad se concentra, en general, durante la tarde.
En el área mediterránea no se descarta algún chubasco en Baleares. En Canarias también podrán producirse precipitaciones en todo el archipiélago, localmente fuertes y acompañadas de tormenta, lo que prolonga el ambiente inseguro en prácticamente todo el territorio.
La inestabilidad ha venido acompañada de un descenso térmico en casi toda España. Bilbao y Sevilla han alcanzado alrededor de 30 grados, mientras que Alicante, Córdoba, Palma y Zaragoza se han quedado en 29 grados. En el interior peninsular los valores han sido más contenidos: Madrid se ha quedado en 21 grados, igual que Guadalajara, Salamanca, Segovia y Soria, y las máximas más bajas se han registrado en Ávila, A Coruña y León, con 20 grados.
En cuanto a las mínimas de esta jornada, los valores más fríos se han dado en León, con 9 grados, y en Ávila y Salamanca, con 10 grados, lo que confirma un ambiente ya claramente otoñal en el interior.
Miércoles: lluvias intensas y temperaturas más bajas
El miércoles seguirá dominado por el tiempo inestable. Habrá lluvias en la zona centro y en el interior oriental peninsular, mientras que por el oeste y el sur los cielos tenderán a quedar poco nubosos. Aun así, la Aemet prevé precipitaciones fuertes o muy fuertes y persistentes, acompañadas de tormentas y granizo, más abundantes en el Cantábrico, el nordeste y Baleares.
Respecto a las temperaturas, continuará ‘el descenso térmico generalizado’, más acusado en el norte peninsular y en Canarias. Las máximas se quedarán en 18 grados en Ávila, León y Segovia, mientras que Burgos, Lugo, Oviedo, Palencia y Salamanca apenas alcanzarán los 19 grados. Madrid llegará a 21 grados, la misma máxima prevista en Ciudad Real, Huesca, Vitoria-Gasteiz y Zamora.
Los valores más altos se concentrarán en el Mediterráneo y en el sur. Alicante alcanzará los 30 grados, mientras que Murcia se quedará en 29 grados. Málaga, Sevilla y Valencia se moverán en torno a los 28 grados, una situación que combina ambiente bochornoso con riesgo de chubascos intensos. En Baleares, Palma registrará una máxima de 27 grados, similar a las previstas en Barcelona, Girona y Huelva.
Jueves: inicio de la estabilización
A partir del jueves es probable que se vaya imponiendo poco a poco un tiempo anticiclónico y un ambiente más estable. Sin embargo, ese día todavía podrán registrarse lluvias intensas en el extremo norte, Cataluña y Baleares, donde la atmósfera tardará algo más en calmarse.
Desde el viernes, las precipitaciones irán claramente a menos y quedarán más restringidas. De cara al fin de semana, persistirán temperaturas todavía frescas para la época del año, sobre todo en el interior y en el norte, aunque comenzarán también a recuperarse de forma gradual, lo que marcará el final de este episodio de inestabilidad y el asentamiento de un tiempo más tranquilo en casi todo el país.




