La Policía Nacional ha detenido en Teruel a un hombre de 43 años como presunto autor de seis delitos de estafa y pertenencia a grupo criminal. La investigación, iniciada en Torrent, está relacionada con engaños mediante la modalidad conocida como hijo en apuros.
El arrestado llevaba una bolsa con 1.530 euros, 61 piezas de joyería de oro, una de plata y dos relojes. Según los investigadores, transportaba el dinero y los objetos procedentes de las estafas para entregarlos a otra persona.

Las denuncias en Torrent dieron origen a la operación Lubo
La investigación comenzó cuando el grupo de Delincuencia Urbana de la Comisaría de Torrent recibió varias denuncias en un corto periodo. Las víctimas relataron que habían sufrido estafas mediante llamadas que simulaban una emergencia familiar.
Las pesquisas permitieron identificar y localizar a un hombre que presuntamente trasladaba dinero y objetos obtenidos mediante estos engaños. Los agentes averiguaron que se había desplazado a Teruel para realizar una entrega.
En la operación Lubo han participado agentes de Policía Judicial de Torrent, del grupo de Delitos Tecnológicos de la Jefatura Superior de la Comunitat Valenciana y de la Comisaría Provincial de Teruel.
Los estafadores simulan una intervención médica urgente
Según explica la Policía Nacional, los autores contactan por teléfono con personas generalmente de edad avanzada. Se hacen pasar por un familiar con problemas de salud o por personal de un centro hospitalario.
Durante la llamada, plantean una supuesta intervención quirúrgica urgente y reclaman dinero para salvar la vida del familiar. La Policía señala que buscan generar ansiedad y precipitar la entrega de efectivo o de objetos valiosos, como joyas.
Los pagos pueden realizarse mediante transferencias o servicios de envío de dinero. En ocasiones, un miembro del grupo acude al domicilio para recogerlos. Las víctimas descubren el engaño cuando hablan con familiares o amigos y comprueban que la emergencia no existe.
El detenido queda en libertad tras declarar
Los agentes interceptaron al sospechoso en Teruel y recuperaron el dinero y las joyas que transportaba. Los efectos fueron devueltos posteriormente a sus legítimos propietarios.
El hombre quedó en libertad tras prestar declaración, con la obligación de comparecer cuando lo requiera la autoridad judicial. La Policía Nacional no descarta más detenciones.





