La Generalitat ha ampliado la atención psicosocial a medio y largo plazo para las personas afectadas por la dana del 29 de octubre de 2024 en la Comunitat Valenciana, con especial foco en niños, jóvenes y colectivos vulnerables, con el objetivo de consolidar su recuperación emocional y comunitaria.
Estas nuevas actuaciones incluyen talleres prácticos, cursos formativos y actividades grupales. El objetivo es mejorar la respuesta emocional de las víctimas y de su entorno cercano en esta fase posterior a la emergencia.
Así lo ha explicado el comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, durante su intervención en el seminario ‘De la respuesta de emergencia al apoyo psicosocial sostenible para las víctimas de desastres’, organizado por la Universitat de València (UV).
Mérida ha señalado que la reconstrucción de las zonas dañadas no se limita a reparar infraestructuras. Según ha afirmado, ‘la reconstrucción de un territorio consiste en reconstruir aquello que el agua destruyó, pero la verdadera recuperación significa devolver la confianza, el bienestar emocional, los vínculos comunitarios y la esperanza a las personas para que vuelvan a mirar al futuro con optimismo’.
Más apoyo emocional y comunitario
El comisionado ha detallado que la Generalitat ha trabajado en la puesta en marcha de iniciativas específicas de acompañamiento. Estas medidas se basan en el fomento de la formación, el fortalecimiento de redes de apoyo y la promoción de la resiliencia en los municipios afectados.
‘Por ello desde la Generalitat estamos trabajando en la puesta en marcha de iniciativas que favorezcan la recuperación emocional y comunitaria mediante actuaciones de acompañamiento, fomento de la formación, fortalecimiento de redes de apoyo y promoción de la resiliencia’, ha apuntado Mérida, acompañado por la directora general de Víctimas y Afectados, Amparo Clemente.
El encuentro en la Universitat de València ha reunido a investigadores, profesionales de la salud mental y responsables públicos. Todos han analizado los mecanismos de apoyo psicosocial aplicados tras catástrofes naturales para responder a las necesidades psicológicas y sociales de las poblaciones afectadas, según ha informado la Generalitat.
Mérida ha recordado que, en las primeras horas tras la dana, la Generalitat ha activado un dispositivo específico de atención psicológica, psiquiátrica y psicosocial. Este dispositivo se ha dirigido tanto a la población afectada como a los familiares de las víctimas mortales.
Esta intervención inicial se ha articulado a través de dos líneas de actuación complementarias y simultáneas. Por un lado, equipos de profesionales de salud mental se han desplazado a los municipios afectados para ofrecer apoyo inmediato sobre el terreno.
Por otro lado, se ha habilitado en Feria Valencia un dispositivo de atención individual y familiar. Este recurso ha permanecido operativo durante casi un mes, todos los días de la semana y de forma ininterrumpida, para facilitar el acceso de las personas damnificadas.
Una vez superada la fase más aguda de la emergencia, se han activado módulos específicos de atención en salud mental para las víctimas de la dana. Estos recursos se han integrado en la red ordinaria asistencial, pero mantienen un enfoque especializado en las secuelas emocionales del desastre.
‘Estas unidades continúan funcionando actualmente prestando atención especializada a personas que siguen afrontando procesos complejos de duelo, ansiedad, estrés postraumático o adaptación a una nueva realidad’, ha indicado Mérida.
Las nuevas medidas anunciadas buscan ahora reforzar este acompañamiento con actuaciones formativas. Los programas se diseñan de forma diferenciada para adultos, jóvenes, niños y personas con dificultades añadidas, con el fin de ajustar la intervención a las necesidades de cada grupo.
Además, la Generalitat ha constituido la Mesa Permanente de Trabajo con las Asociaciones Afectadas por la dana. Este foro técnico permite que las víctimas de la riada participen directamente en el diseño y seguimiento de las políticas públicas de recuperación.
Las sesiones de esta mesa se han centrado en ámbitos clave como la gestión de emergencias, la protección de parques naturales o las infraestructuras hidráulicas. De esta forma, las personas afectadas pueden trasladar sus demandas y experiencias para mejorar la planificación ante futuros episodios de lluvias extremas.


