El barrio de Benimaclet verá aprobado definitivamente este viernes su Plan de Actuación Integrada (PAI), en un pleno extraordinario del Ayuntamiento de València, que permitirá construir 1.345 nuevas viviendas, de las que más de 700 serán públicas entre protegidas y dotacionales, además de un gran parque central y nuevas dotaciones para el vecindario.
Según ha informado el consistorio, el desarrollo urbanístico ha contemplado un aumento significativo de zonas verdes, equipamientos y aparcamiento. El PAI prevé cerca de 70.000 metros cuadrados de espacios ajardinados, 32.000 metros cuadrados para equipamientos y más de 1.200 plazas públicas de estacionamiento, lo que transformará la fisonomía del barrio y su conexión con la huerta.
El ámbito del plan abarca unos 268.000 metros cuadrados de suelo, con una edificabilidad residencial prevista de 129.000 metros cuadrados. Esta transformación permitirá incrementar de forma notable la oferta de vivienda en València en un contexto de crisis habitacional, con especial peso de la vivienda protegida y dotacional.
El concejal de Urbanismo y Vivienda, Juan Giner, ha señalado que ‘dar el impulso definitivo al PAI de Benimaclet ha sido una de las prioridades que marcó la alcaldesa, María José Catalá, al inicio del mandato’. Ha añadido que, desde 2023, el área municipal ha trabajado para desbloquear un proyecto que llevaba más de dos décadas pendiente, con el objetivo de que ‘se traduzca en nuevas viviendas, más zonas verdes y mejores equipamientos’.
Más vivienda pública y nuevos equipamientos
El plan urbanístico reserva cerca de 20.000 metros cuadrados de suelo dotacional repartidos en cinco parcelas públicas. Sobre estos terrenos, los cálculos municipales estiman un potencial de alrededor de 300 viviendas dotacionales.
Estas 300 viviendas se sumarán a las 403 viviendas protegidas ya previstas en el PAI. De este modo, la oferta conjunta de vivienda protegida y dotacional superará las 700 unidades dentro del nuevo desarrollo de Benimaclet.
Además de la vivienda y el suelo dotacional, la ordenación incorpora unos 32.200 metros cuadrados de uso terciario. Esta superficie permitirá la implantación de servicios y actividades económicas de proximidad, lo que añadirá actividad al barrio y servicios complementarios a las nuevas viviendas.
En materia de aparcamiento, el proyecto suma más de 1.200 plazas públicas. Esta dotación está pensada para aliviar la presión actual de estacionamiento en el entorno y atender el aumento previsto de residentes y visitantes.
Metrovacesa, promotora que lidera a los propietarios del sector, asumirá junto a ellos la fase de reparcelación que se abre tras la aprobación municipal del proyecto. La actuación urbanizadora contempla alrededor de 44 millones de euros en cargas de urbanización, que incluirán la ejecución de viales, servicios, parques y demás infraestructuras previstas.
Un gran parque central y huertos urbanos
El futuro gran parque central del PAI de Benimaclet, de unos 30.000 metros cuadrados, se ha diseñado como un espacio vertebrador del barrio. Incluirá áreas deportivas al aire libre, zonas de juegos infantiles, espacios específicos para mascotas y áreas de paseo y encuentro vecinal.
El diseño del parque contempla arbolado de sombra, zonas húmedas y un anfiteatro natural. Este espacio permitirá acoger actividades culturales, educativas y comunitarias, reforzando el uso social del nuevo pulmón verde de Benimaclet.
Dentro del parque se reservarán también unos 5.000 metros cuadrados para huertos urbanos. Con ello se pretende mantener y reforzar la relación histórica del barrio con la huerta, favoreciendo usos agrarios de proximidad y proyectos comunitarios vinculados al cultivo y la educación ambiental.
La actuación incluye además la prolongación peatonal de la avenida de Valladolid hasta la Ronda Norte. También abrirá nuevas conexiones a pie entre Benimaclet y la huerta de Vera, mejorando la accesibilidad y el contacto directo del vecindario con los espacios agrícolas periurbanos.
El proyecto prevé la recuperación ornamental de la acequia del braç de l’Alegret, un elemento tradicional de riego. Asimismo, plantea la introducción de especies autóctonas y la renaturalización del borde entre la ciudad y la huerta, con el fin de suavizar la transición urbana y preservar valores paisajísticos.
Según las previsiones aportadas por el promotor, la dotación de zonas verdes en el ámbito pasará de 3,38 a 5,83 metros cuadrados por habitante. Este incremento refuerza el papel del PAI en la mejora ambiental y en la calidad de vida del futuro vecindario.
Sistemas de drenaje sostenible y depósito de tormentas
El PAI de Benimaclet incorpora sistemas urbanos de drenaje sostenible (SUDS), como zanjas drenantes y áreas de infiltración. Estas infraestructuras favorecerán la absorción del agua de lluvia por el terreno y reducirán la escorrentía superficial.
Según las mismas fuentes, estas soluciones basadas en la naturaleza ayudarán a mejorar la permeabilidad del suelo. También contribuirán a la adaptación del barrio frente a episodios de lluvias intensas, cada vez más frecuentes en el entorno mediterráneo.
El promotor calcula que el sistema podrá alcanzar una capacidad de drenaje de hasta 885 metros cúbicos de agua por minuto. Este dimensionamiento permitirá manejar episodios de fuertes precipitaciones y reducir el riesgo de inundaciones puntuales en el nuevo desarrollo.
El proyecto incluye, además, un depósito de tormentas con una capacidad superior a 7.000 metros cúbicos. El coste de esta infraestructura se repartirá con un 70 % a cargo del Ayuntamiento y un 30 % a cargo del urbanizador.
Desde la reactivación del expediente en 2023, la Delegación de Urbanismo y Vivienda ha mantenido diversos encuentros con representantes vecinales. El objetivo ha sido explicar la ordenación prevista y recoger sus observaciones para incorporarlas al diseño final cuando ha sido posible.
El Ayuntamiento ha programado una nueva reunión informativa con entidades vecinales este martes. En ese encuentro, responsables municipales detallarán los pormenores de la aprobación definitiva del PAI de Benimaclet y resolverán dudas sobre plazos, ejecución y efectos del proyecto en el día a día del barrio.


