València adapta el PGOU al Plan de la Huerta para aclarar las reglas del suelo agrícola

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La Comisión de Urbanismo aprueba provisionalmente la adaptación, que no crea nuevos suelos urbanizables y pasa ahora a la Generalitat

València avanza en la adaptación de su Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) al Plan de Acción Territorial de Ordenación y Dinamización de la Huerta de València (PATODHV). La Comisión Municipal de Urbanismo ha aprobado provisionalmente este miércoles las nuevas normas. Con ellas, se busca aclarar la regulación aplicable a los terrenos de la huerta y reforzar su seguridad jurídica.

La modificación trata de resolver la convivencia entre las determinaciones del Plan General de 1988 y las del posterior plan territorial autonómico. Hasta ahora, las diferencias entre ambos instrumentos obligaban a determinar en cada caso qué regulación correspondía aplicar. La adaptación pretende unificar ese marco para facilitar su interpretación tanto a propietarios y ciudadanía como a los propios servicios municipales.

El nuevo documento no contempla urbanizar la huerta ni genera nuevos suelos urbanizables. Tampoco introduce una ordenación distinta. Sin embargo, incorpora al planeamiento municipal las disposiciones territoriales actualmente vigentes. Así, combina la protección del paisaje y del territorio con la actividad agraria y la recuperación compatible del patrimonio construido.

Ordenación metropolitana

La adaptación también integra el término municipal de València en una ordenación metropolitana de la huerta compartida con los municipios del entorno. De esta forma, el espacio agrícola, paisajístico y ambiental se aborda desde una perspectiva que supera los límites administrativos de la capital. Además, mantiene la visión territorial que ya recogía el Plan General de 1988.

El expediente llega a esta fase después del periodo de información pública y del estudio de las alegaciones e informes presentados. El trámite de exposición pública permaneció abierto durante 45 días hábiles, entre el 18 de mayo y el 20 de julio. Tras la aprobación provisional municipal, el documento se remitirá a la Conselleria competente en territorio y paisaje. Esto es importante, ya que corresponderá a la Generalitat resolver su aprobación definitiva.