El Ayuntamiento de València ha previsto aprobar este viernes, en un pleno extraordinario, el PAI de Benimaclet, un plan urbanístico que permitirá construir 1.345 nuevas viviendas en la ciudad, de las que 400 serán protegidas y 300 dotacionales en régimen de alquiler asequible, pensado sobre todo para que la población joven pueda seguir viviendo en València.
La alcaldesa, María José Catalá, ha defendido que este programa de actuación integrada supone, en sus palabras, una oportunidad real para que los jóvenes accedan a una vivienda en su propio barrio y en su ciudad. Ha subrayado que la aprobación definitiva implica, según ha descrito, ‘desbloquear’ el plan ‘después de treinta años’ de tramitación y debates.
Tramitación larga y críticas de la oposición
Catalá ha explicado que la oposición conoce los pasos que se han dado en la tramitación urbanística del PAI. Ha recordado que el expediente ha seguido los cauces administrativos habituales, con periodos de exposición pública, plazos tasados y tiempos para la presentación y estudio de alegaciones.
La alcaldesa ha insistido en que un proyecto que se ha desbloqueado después de tres décadas ‘no se hace de un día para otro por capricho de nadie’. Ha asegurado que, durante los últimos tres años, se ha realizado un trabajo intenso para poder llevar el plan a aprobación definitiva en el pleno extraordinario.
Catalá ha respondido así a las críticas de la portavoz de Compromís per València, Papi Robles. Robles ha denunciado que la alcaldesa utiliza ahora el PAI de Benimaclet para ‘intentar tapar’ el debate sobre la vivienda ‘en pleno periodo electoral’.
La primera edil ha calificado estas críticas de ‘infundadas’ y ha señalado que ‘entran en un contexto de demagogia’. A su juicio, ‘no saben cómo criticar’ un PAI que, según ha remarcado, va a generar ‘una oportunidad’ para la gente joven.
Vivienda protegida y alquiler entre 350 y 400 euros
El plan urbanístico prevé casi 1.400 viviendas, de las que 400 serán protegidas y 300 dotacionales. Catalá ha destacado que esta reserva permitirá configurar, según sus palabras, ‘el parque más importante de vivienda dotacional que va a tener la ciudad’.
En estas viviendas dotacionales se plantea un régimen de arrendamiento con rentas estimadas entre 350 y 400 euros mensuales. El objetivo, según ha reivindicado la alcaldesa, es que la gente joven pueda vivir y emanciparse en València con precios de alquiler más asumibles que los del mercado libre.
Catalá ha insistido en que la prioridad del PAI de Benimaclet es dar respuesta a la demanda de vivienda en un contexto de crisis habitacional. Ha remarcado que se busca aumentar la oferta disponible sin expulsar a los jóvenes de sus barrios por el aumento de los precios.
La alcaldesa ha reclamado no centrarse ‘en el cortoplacismo de las elecciones’. Ha defendido que, en el caso del PAI de Benimaclet, ‘vamos a pasar de las palabras a los hechos, de la pancarta a la realidad, la construcción de vivienda, y de los eslóganes publicitarios a la verdad de darle una oportunidad a una persona joven de vivir en su ciudad’.
Según los datos municipales, el sector de Benimaclet afectado por el PAI comprende alrededor de 268.000 metros cuadrados de suelo. La edificabilidad prevista para uso residencial asciende a 129.000 metros cuadrados de superficie.
El Ayuntamiento sostiene que el desarrollo de este ámbito permitirá aumentar de forma notable la oferta de vivienda disponible en València. Con ello, confía en aliviar la presión del mercado inmobiliario y contribuir a afrontar la actual crisis de acceso a la vivienda en la ciudad, especialmente entre los jóvenes.


