La Federació d’Associacions Veïnals de València (FAAVV) ha denunciado que la operación urbanística del estadio de Mestalla supone, a su juicio, la mayor recalificación especulativa de suelo en València en los últimos veinte años, al destinarse a viviendas de lujo en un contexto de emergencia habitacional y con acuerdos políticos que la entidad considera clave en su aprobación.
La federación ha expresado su profunda preocupación y su rechazo al planeamiento actual. En su valoración, la operación constituye ‘un grave ejercicio de especulación inmobiliaria que culminará en la mayor recalificación de suelo en los últimos veinte años en la ciudad’.
Viviendas de lujo en plena emergencia habitacional
Para la FAAVV, la recalificación prevista se orienta ‘a la construcción de viviendas de lujo en un contexto de máxima emergencia habitacional para la ciudadanía’. La entidad subraya que esta orientación del suelo urbano agrava la falta de vivienda asequible que sufren muchos vecinos.
La federación ha recordado que el origen del proyecto se ha sustentado en una permuta de parcelas públicas. Esas parcelas estaban destinadas a dotar al Valencia CF de un nuevo estadio, vinculando así patrimonio público y desarrollo deportivo.
Sin embargo, según la entidad vecinal, el desarrollo final del plan se ha alejado de ese planteamiento inicial. A su juicio, ha derivado en ‘un negocio inmobiliario que, lejos de revertir en el beneficio común o en paliar las necesidades de los barrios, parece diseñado para maximizar el beneficio de grandes capitales y del accionista mayoritario de la entidad, Peter Lim‘.
La FAAVV considera ‘inadmisible’ que el suelo urbano de València ‘se ponga al servicio de promociones de alto standing mientras los vecinos y vecinas sufren un auténtico drama social debido a la falta de vivienda asequible y el encarecimiento generalizado del alquiler y la compra’. Según la federación, esta combinación de promociones de lujo y subida de precios deja fuera del mercado a muchas familias.
Crítica al papel de los partidos en el Ayuntamiento
La entidad también ha señalado lo que define como ‘connivencia de los partidos políticos con representación en el Ayuntamiento’. Ha recordado que ‘los acuerdos y convenios que han facilitado esta situación han contado, en diferentes etapas, con el respaldo o la validación de las distintas fuerzas políticas del arco municipal, tanto las que integran el actual Gobierno local como las que se sitúan en la oposición’.
Según la federación vecinal, los sucesivos gestores de la ciudad han priorizado los intereses particulares de los inversores. Considera que lo han hecho por delante de la protección del patrimonio público y del derecho constitucional a una vivienda digna.
Por todo ello, la FAAVV ha exigido una revisión exhaustiva de las condiciones del plan urbanístico de Mestalla. Reclama que se analicen en detalle los acuerdos alcanzados y el impacto real sobre los barrios próximos y sobre el conjunto de la ciudad.
La federación ha pedido además ‘un giro firme‘ en las políticas locales de urbanismo. Defiende que la planificación en València debe responder a criterios de rentabilidad social, sostenibilidad y cohesión vecinal, y no a ‘dinámicas puramente especulativas’. A su entender, la ciudad necesita un modelo urbano que anteponga el interés general al negocio privado y que contribuya a aliviar la tensión en el mercado de la vivienda.


