La Diputación destina 300.000 euros a ampliar la formación y la investigación agraria en Sinyent

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La ayuda permitirá ampliar la sala de formación, mejorar la accesibilidad e instalar cámaras para investigar cómo conservar la fruta y reducir las pérdidas tras la cosecha

La Diputación de Valencia destina 300.000 euros a mejorar las instalaciones de la Finca Experimental Sinyent, situada en Polinyà de Xúquer y gestionada por AVA-ASAJA. La actuación busca ampliar la capacidad del recinto para desarrollar actividades de formación, investigación y transferencia de conocimientos dirigidas al sector agrícola.

La aportación de la Diputación de Valencia se gestionará a través del área de Desarrollo Territorial. La inversión financiará la ampliación de la sala de formación, la instalación de un ascensor y nuevas infraestructuras destinadas a la conservación experimental de productos hortofrutícolas.

La Finca Sinyent funciona como espacio de experimentación agraria y desarrolla ensayos para trasladar los resultados de la investigación a los profesionales del campo. En los últimos meses también ha acogido otros proyectos de investigación agraria desarrollados en la Finca Sinyent, dentro de una actividad orientada a probar nuevas técnicas y facilitar su aplicación en las explotaciones.

Más espacio para formación y demostraciones agrícolas

Una de las principales actuaciones será la ampliación de la sala de formación existente. El espacio contará con mayor capacidad para celebrar jornadas técnicas, seminarios, encuentros profesionales y demostraciones vinculadas a la actividad agraria.

La mejora permitirá aumentar el número de participantes y reforzar la difusión de nuevas técnicas entre agricultores y otros profesionales del sector agroalimentario. Las instalaciones también pretenden facilitar el contacto entre productores, investigadores, técnicos y empresas.

El diputado de Desarrollo Territorial, Avelino Mascarell, señala que «uno de los retos del sector agrario es conseguir que los avances de la investigación lleguen al día a día de los agricultores y puedan aplicarse en sus explotaciones».

Mascarell añade que «espacios como la Finca Sinyent permiten poner a prueba nuevas técnicas, comprobar sus resultados y compartir ese conocimiento con los profesionales del campo». Según destaca, este trabajo puede resultar especialmente útil en ámbitos como la conservación de los productos, la reducción de pérdidas y la mejora de la rentabilidad de las explotaciones.

El proyecto contempla además la instalación de un ascensor para mejorar el acceso a las dependencias. La actuación permitirá adaptar el espacio y facilitar que las actividades formativas puedan desarrollarse en condiciones de accesibilidad para todos los participantes.

Cámaras para investigar la conservación de la fruta

La segunda línea de actuación se centra en instalar nuevas cámaras de conservación de fruta. Estas infraestructuras permitirán realizar ensayos sobre las condiciones de almacenamiento de los productos hortofrutícolas y evaluar técnicas dirigidas a mantener su calidad después de la recolección.

Los trabajos estudiarán aspectos como el control de las condiciones de conservación, la reducción de las pérdidas postcosecha y la mejora de los procesos de almacenamiento. Se trata de cuestiones que afectan tanto a los agricultores como a las empresas comercializadoras.

Las cámaras tendrán también una función formativa. Además de emplearse en trabajos experimentales, permitirán realizar demostraciones prácticas para facilitar que los resultados obtenidos puedan trasladarse posteriormente a las explotaciones agrícolas. «El objetivo de esta ayuda es ampliar recursos para conectar la investigación aplicada con las necesidades reales de los productores», concluye Mascarell.