La Finca Sinyent prueba más de 200 variedades de pimiento para producir con menos agua

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AVA-ASAJA y el COMAV de la UPV impulsan un ensayo para identificar materiales más tolerantes al déficit hídrico y genes útiles para la mejora vegetal

La Finca Experimental Sinyent de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) acoge un ensayo de pimiento liderado por el Centro de Conservación y Mejora de la Agrodiversidad Valenciana (COMAV) de la Universitat Politècnica de València (UPV) para localizar las variedades con mejor respuesta ante la falta de agua.

La investigación analiza el comportamiento de más de 200 variedades de pimiento, entre materiales tradicionales del territorio valenciano, variedades exóticas y cruces desarrollados por los investigadores. El objetivo es determinar qué plantas son capaces de mantener un desarrollo adecuado y una producción rentable con una menor disponibilidad hídrica.

El proyecto también busca identificar las regiones del genoma del pimiento asociadas a la tolerancia al déficit hídrico. Esta información permitirá avanzar en programas de mejora vegetal orientados a obtener variedades más eficientes en el uso del agua, una necesidad creciente para la agricultura mediterránea.

Ensayo en invernadero y al aire libre

La primera fase del experimento se desarrolla en invernadero, donde las más de 200 variedades se someten a dos estrategias de manejo: una con riego estándar y otra con un aporte reducido de agua. Tras dos meses de cultivo, los investigadores ya han detectado diferencias significativas entre los materiales evaluados.

Las variedades sometidas a restricciones hídricas presentan, en muchos casos, un crecimiento más limitado, una floración más tardía y una menor fructificación. En cambio, las plantas cultivadas con condiciones óptimas de riego han alcanzado alturas próximas a los dos metros, con una floración más abundante y prolongada, además de una producción de frutos superior.

La segunda fase del ensayo se realiza en condiciones de producción al aire libre, con el fin de evaluar las mismas variedades en un entorno más parecido al de las explotaciones agrícolas. En este escenario, los investigadores han observado un porte vegetal más reducido que en invernadero, aunque la producción se ha adelantado en el tiempo.

Según apuntan desde el proyecto, este comportamiento podría estar relacionado con la mayor radiación solar y las temperaturas más elevadas registradas en el exterior. La comparación entre ambos sistemas permitirá estudiar mejor la relación entre genética y ambiente, así como seleccionar los materiales que mantienen un comportamiento más estable en diferentes condiciones productivas.

Innovación frente a la escasez de agua

El ensayo se desarrolla en un contexto marcado por el aumento de las temperaturas, la irregularidad de las precipitaciones y la presión creciente sobre los recursos hídricos. Estos factores obligan al sector agrario a buscar cultivos y variedades que permitan reducir el consumo de agua sin perder productividad.

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, ha destacado que «la agricultura necesita anticiparse a la nueva realidad climática mediante la innovación y la investigación aplicada». Aguado ha señalado que «ensayos como el que desarrolla el COMAV junto a AVA-ASAJA en la Finca Sinyent son fundamentales para ofrecer a los agricultores herramientas que les permitan mantener la productividad incluso en escenarios de creciente escasez de agua para garantizar el rendimiento en sus explotaciones».

El responsable agrario ha subrayado además que «la combinación de materiales tradicionales, variedades exóticas y análisis genéticos avanzados convierte este proyecto en una investigación de gran valor para el futuro del sector hortícola». También ha añadido que «los resultados ayudarán a seleccionar variedades más eficientes y resistentes, contribuyendo a una agricultura más resiliente y preparada para los retos que vienen».