Alrededor de 2.000 aficionados del Valencia se han concentrado este domingo en la puerta del palco de Mestalla, en la avenida de Suecia, para protestar por la gestión del club y los malos resultados del equipo tras la contundente derrota por 0-5 ante el Barcelona, que ha dejado a los valencianistas como colistas de LaLiga.
Los seguidores se han desplazado hasta la zona de acceso al palco una vez finalizado el encuentro. Allí han protagonizado una protesta prolongada, con gritos y cánticos dirigidos tanto a la plantilla como a la cúpula del club.
Durante la concentración se han escuchado lemas como ‘jugadores mercenarios’, ‘no vais a salir’, ‘los capitanes dónde están‘ y ‘diles que se vayan de una puta vez’. Los cánticos han reflejado el creciente hartazgo de buena parte de la grada con la situación deportiva y el rumbo de la entidad.
Rechazo a Kiat Lim y a la propiedad
La jornada ha estado especialmente marcada por la presencia en Mestalla del presidente del Valencia, Kiat Lim, que ha asistido a su primer partido de Liga en el estadio desde que asumió la presidencia en marzo de 2025.
El dirigente, hijo del máximo accionista Peter Lim, ha aterrizado este mismo domingo en València y después ha acudido al encuentro frente al Barcelona. Su presencia ha sido recibida con una sonora pitada por la práctica totalidad del estadio.
El malestar no se ha limitado al palco. Colectivos como la Curva Nord y Libertad VCF habían llamado a vaciar Mestalla hasta el minuto 19 como gesto de protesta. Ese minuto hace referencia al año de fundación del club, 1919.
Finalmente, solo la Grada de Animación se ha mantenido casi vacía hasta ese momento, mientras que el resto del campo ha optado por permanecer en sus asientos y protestar desde dentro.
Los jugadores y el técnico Carlos Corberán han sido pitados ya en el inicio del partido. Desde las gradas se han repetido los gritos de ‘fuera, fuera’ y ‘Peter, vete ya’, dirigidos al palco.
Cuando la Curva Nord ha entrado a Mestalla, lo ha hecho coreando ‘Peter Lim, hijo de puta’, un cántico que se ha extendido por buena parte del estadio y que ha dejado clara la ruptura entre una parte importante de la afición y la propiedad del club.
La goleada ante el Barcelona ha agravado un clima de tensión que ya venía de semanas anteriores. En este tiempo se han sucedido las protestas contra la propiedad y la dirección, tanto dentro como fuera de Mestalla.
Tras cuatro jornadas de Liga, el Valencia se ha quedado colista, con solo un punto sumado. El equipo apenas ha marcado un gol y ha encajado nueve, y todavía no ha conseguido ganar en esta temporada ni ver puerta en tres de sus cuatro partidos.
La contundencia del 0-5 frente al conjunto azulgrana ha actuado como detonante de la protesta masiva de este domingo. Para muchos seguidores, la goleada ha confirmado sus temores sobre el rumbo deportivo del equipo y ha intensificado la presión sobre la actual estructura de mando del club.


