Las quemaduras solares dañan el aguacate valenciano y destapan un trato desigual en los seguros agrarios

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Las altas temperaturas y el poniente han provocado daños generalizados por planchado en el aguacate en la Comunitat Valenciana. La Unió denuncia que los agricultores de Valencia y Castellón no pueden asegurar este riesgo en las mismas condiciones que los de Alicante.

Las altas temperaturas, la fuerte radiación solar y los episodios de poniente de este verano han provocado daños generalizados por quemaduras solares en aguacates de varias zonas productoras de la Comunitat Valenciana, especialmente en explotaciones de Valencia y Castellón, donde además los agricultores no pueden asegurar este riesgo en las mismas condiciones que los productores alicantinos.

Según ha explicado La Unió Llauradora, se han detectado problemas de ‘planchado’ o quemaduras solares en explotaciones de la Ribera Alta, la Marina Alta, la Marina Baixa y el Camp de Morvedre, entre otras áreas productoras. Los agricultores han notado estos daños en diferentes grados, en función de la orientación de las parcelas, la exposición directa del fruto y el estado vegetativo de los árboles.

Las primeras inspecciones en campo han mostrado que los perjuicios se concentran sobre todo en los frutos más expuestos al sol. En cambio, los árboles con una vegetación más densa, que protege mejor los aguacates, presentan una incidencia menor de quemaduras. Esta diferencia refuerza, según la organización, la importancia de la gestión agronómica y de la estructura de la copa como barrera frente a episodios de calor extremo.

Daños en frutos, brotes y menor cosecha

Además del planchado de los frutos, algunos productores han observado quemaduras en brotes y hojas después de los episodios de poniente. También han señalado caída de aguacates y una menor carga de cosecha en determinadas explotaciones, lo que puede traducirse en una reducción directa de la producción comercializable esta campaña.

El ‘planchado’ se traduce en quemaduras en la piel del aguacate que, según su intensidad, pueden provocar una fuerte depreciación comercial. En muchos casos, el fruto pierde valor en los mercados habituales o incluso encuentra mayores dificultades para su comercialización. Eso ocurre pese a que los agricultores ya han asumido buena parte de los costes de producción, desde la plantación y el riego hasta los tratamientos y labores de campo.

La Unió ha subrayado que, más allá del impacto inmediato sobre la cosecha, estos daños afectan a la rentabilidad global de las explotaciones. Los productores soportan los mismos gastos fijos, pero obtienen menos kilos vendibles o deben recurrir a canales de menor precio. Este contexto, han advertido, complica la consolidación del aguacate como alternativa agrícola viable en muchas comarcas valencianas.

Queja por desigualdad en el seguro agrario

La organización agraria ha denunciado que este episodio ha puesto de manifiesto una importante desigualdad territorial en las posibilidades de aseguramiento del aguacate dentro de la propia Comunitat Valenciana. El riesgo de planchado dispone en la actualidad de cobertura a través de los módulos 1 y 2 del seguro agrario específico para este cultivo, pero no está incluido en el módulo P.

Esta diferencia resulta especialmente relevante porque en determinados municipios productores de la provincia de Alicante los agricultores sí pueden contratar los módulos 1 y 2. De este modo, tienen acceso a la cobertura frente al riesgo de planchado y pueden protegerse, al menos en parte, de los efectos económicos de las quemaduras solares.

Sin embargo, los productores de aguacate de las provincias de Valencia y Castellón solo pueden acceder al módulo P. Por tanto, actualmente no tienen posibilidad de asegurar sus explotaciones frente a este tipo de daños, a pesar de sufrir temperaturas elevadas, fuerte insolación y episodios de poniente similares a los de las zonas alicantinas.

Para La Unió, esta situación resulta insostenible ante la realidad que se ha observado esta campaña. La organización ha recordado que las plantaciones de aguacate de Valencia y Castellón también han padecido daños por calor extremo y radiación, sin contar con una herramienta de cobertura equivalente a la de otros territorios.

‘No parece lógico que ante el mismo cultivo y un riesgo similar un agricultor pueda asegurarse frente al planchado dependiendo de la provincia donde tenga la explotación y otro no disponga siquiera de la posibilidad de contratar esa cobertura’, han señalado desde la entidad.

Revisión de las coberturas y del diseño del seguro

Ante este escenario, La Unió ha reclamado a ENESA y Agroseguro una revisión de las condiciones actuales de aseguramiento del aguacate en la Comunitat Valenciana. Su objetivo es que todos los productores, con independencia de la provincia, puedan proteger sus explotaciones frente al riesgo de planchado.

La propuesta de la organización pasa por ampliar a las zonas productoras de Valencia y Castellón la opción de contratar los módulos 1 y 2 del seguro. De esta forma, sus agricultores podrían acceder a las mismas coberturas que ya están disponibles en determinadas áreas alicantinas, sin quedar en desventaja territorial.

Además, La Unió plantea incorporar de forma expresa la cobertura del planchado al módulo P en aquellas zonas productoras donde esta modalidad es la única que el agricultor puede contratar en la actualidad. Con ello, se ampliaría el abanico de explotaciones con algún tipo de protección frente a las quemaduras solares.

La organización ha defendido que las condiciones y la zonificación del seguro agrario deben revisarse de manera periódica. A su juicio, es necesario adaptarlas a la evolución de la realidad productiva y climática, sobre todo en cultivos relativamente recientes y en expansión en varias comarcas de la Comunitat Valenciana, como el aguacate.

Los daños de este verano constituyen, según La Unió, una llamada de atención sobre las condiciones necesarias para consolidar el aguacate como alternativa productiva en determinadas zonas valencianas. La entidad considera que la expansión de este cultivo debe ir acompañada de un conocimiento técnico adecuado sobre su comportamiento en cada área.

También reclama una gestión agronómica adaptada a episodios de temperaturas extremas y radiación intensa, que serán previsiblemente más frecuentes en el futuro. Por último, insiste en la importancia de disponer de un sistema de seguros capaz de responder a los riesgos reales que afrontan las explotaciones de aguacate en toda la Comunitat Valenciana, sin diferencias entre provincias.