El conseller de Agricultura, Miguel Barrachina, ha afirmado que es el Gobierno central, y no la Generalitat, quien debe exigir a la Unión Europea que obligue a indicar el origen del arroz en el etiquetado de los productos que se comercializan en España.
Barrachina ha respondido así a unas declaraciones del ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy. El ministro ha instado desde Sueca (Valencia) a la Generalitat a que ‘persiga’ un posible engaño a los consumidores sobre el origen del arroz valenciano mediante controles específicos y, si procede, sanciones por prácticas fraudulentas.
Críticas a la posición del ministro
En su réplica, Barrachina ha lamentado el enfoque que, a su juicio, ha trasladado Bustinduy. ‘Lamento profundamente que un ministro, en este caso de Sumar, viva ese nivel de desorientación’, ha señalado.
A continuación ha subrayado que, en su opinión, el titular de Consumo ‘debería saber que no existe una normativa europea que exija conocer el origen del arroz’.
El conseller ha añadido que, precisamente por esa ausencia de regulación, considera que ‘es él quien nos debe defender ante la Unión Europea para que aparezca’ el origen del arroz en el etiquetado.
De esta forma ha insistido en que la Generalitat no dispone de una norma comunitaria que pueda aplicar para obligar a las empresas a detallar el país o la zona de producción del cereal.
Barrachina ha recalcado que el Consell sí ve necesario que esa información figure en los envases. ‘Nosotros sí queremos que aparezca en el etiquetado el origen del arroz, pero no existe ninguna norma europea que obligue a ello’, ha agregado, al defender que su departamento comparte la preocupación por la transparencia hacia el consumidor.
El conseller ha enmarcado el debate en la defensa de los productores de la Comunitat Valenciana, especialmente de zonas arroceras como Sueca o la Albufera de València. Según ha señalado, la identificación clara del origen ayudaría a que los consumidores pudieran diferenciar el arroz valenciano frente a otros orígenes presentes en el mercado.
Reivindicación ante la Comisión Europea
Barrachina ha criticado además el papel que, a su juicio, está desempeñando el Ministerio en Bruselas. ‘Nuestro defensor ante la Unión Europea tristemente es este ministro de Sumar que desgraciadamente, en lugar de pedirle a quien tiene la competencia para exigir ese etiquetado, nos reclama a nosotros, que somos víctimas’, ha lamentado.
En este sentido, ha recordado que desde la Generalitat ya se han elevado peticiones formales a las instituciones comunitarias. ‘Cada producto tiene su normativa. Nosotros hemos apelado, la última vez el propio president ante la Comisión Europea, para que aparezca el origen de estos productos’, ha explicado.
Barrachina ha señalado que, a día de hoy, ‘el origen no aparece porque la normativa europea no lo reclama’. Por ello ha concluido que ‘quien no se representa ante la Comisión Europea es el ministro’, en referencia a Bustinduy, al que ha reprochado no haber promovido todavía una modificación normativa que obligue a incluir el país de origen del arroz en las etiquetas que se venden en España y en el resto de la Unión Europea.



