Bioparc Valencia participa por cuarto año consecutivo en el proyecto internacional que busca recuperar al ibis eremita (Geronticus eremita), un ave declarada extinta en Europa desde el siglo XVII, mediante una migración guiada con ultraligero en la que 30 ejemplares jóvenes recorren unos 2.500 kilómetros entre Europa central y Cádiz siguiendo a sus «madres adoptivas».
La operación, que combina investigación, conservación y técnicas de reintroducción, ha obligado este año a modificar parte del recorrido por la alerta meteorológica. El viento llevó al equipo hasta la provincia de Castellón, desde donde la comitiva continuó por carretera con vehículos adaptados hasta el aeródromo de Olocau, en València, donde la bandada permanecerá previsiblemente hasta el viernes antes de retomar el vuelo.
El proyecto pretende recuperar las antiguas rutas migratorias de una especie que durante siglos habitó el continente europeo. El recorrido conecta las colonias establecidas en Europa central y Cádiz, con una tercera colonia incorporada en Girona y la posibilidad de que en el futuro pueda existir otra en la Comunitat Valenciana.
Bioparc Valencia refuerza su papel en la conservación del ibis eremita
La participación del parque valenciano incluye el acompañamiento del equipo profesional desde Francia hasta Cádiz y el apoyo logístico durante el paso de la bandada por la Comunitat Valenciana. En esta edición cuenta además con la colaboración de la Facultad de Veterinaria de la Universidad CEU Cardenal Herrera.
Más de un centenar de personas participan en esta compleja operación, entre personal investigador, veterinario, voluntariado, un piloto y las dos «madres adoptivas» que viajan en el ultraligero para guiar a los ejemplares durante su desplazamiento. El objetivo es que las futuras generaciones puedan realizar estas migraciones de manera autónoma.
La iniciativa forma parte de un proyecto LIFE financiado con fondos europeos en el que participan diez instituciones de Austria, Alemania, Italia y Suiza, bajo la dirección del Zoo de Viena y el Waldrappteam. En España está liderada por el Centro de Conservación de la Biodiversidad Zoobotánico de Jerez.
Bioparc Valencia se incorporó oficialmente en 2025 al programa de conservación de la Asociación Europea de Zoos y Acuarios (EAZA) y actualmente alberga cuatro parejas jóvenes para favorecer la cría controlada científicamente y contribuir a la recuperación de la especie.
Un ave desaparecida de Europa que vuelve a sobrevolar el continente
El ibis eremita destaca por su aspecto singular, con plumaje negro con reflejos metálicos, pico largo curvado de color rojizo y una característica corona de plumas alrededor de la cabeza. En Bioparc Valencia puede observarse dentro de un programa de sensibilización sobre conservación de la biodiversidad.
El ejemplar comparte espacio con otras especies como la cigüeña de Abdim, la pintada vulturina, el ave martillo o el estornino soberbio, además del grupo de damán roquero que mantiene el parque valenciano.
La recuperación del ibis eremita se apoya así en la combinación de reproducción controlada, seguimiento científico y reintroducción progresiva en antiguos territorios de presencia histórica de la especie.





