La Conselleria de Sanidad quiere cambiar la percepción de quienes asocian la vacunación exclusivamente con personas enfermas o especialmente vulnerables. Para ello ha lanzado la campaña ‘Que las excusas no decidan por ti’, destinada a fomentar la protección frente a la gripe, la COVID-19 y el virus respiratorio sincitial (VRS).
La iniciativa parte de una conducta que Sanidad considera frecuente entre los adultos sanos: confiar en su buen estado de salud como argumento para no vacunarse. La campaña recuerda que encontrarse bien no implica estar protegido frente a los virus respiratorios.
El objetivo consiste en incorporar la vacunación a los hábitos cotidianos vinculados a una vida saludable. Del mismo modo que se promueve una alimentación equilibrada o la actividad física, la Conselleria plantea las vacunas como una herramienta para prevenir enfermedades y conservar la salud.
Cuatro excusas habituales para retrasar la vacunación
El mensaje principal está pensado para la población general, aunque presta una atención particular a quienes no padecen enfermedades y consideran que su situación personal reduce la necesidad de vacunarse.
La campaña recurre a distintos personajes que representan varios perfiles de población. De este modo, pretende que un mayor número de personas pueda reconocerse en situaciones y expresiones habituales.
«Si yo nunca me pongo malo», «si yo me cuido un montón», «ya lo haré más adelante» y «aún es muy pequeña, mejor esperar» son las cuatro excusas utilizadas en las piezas de sensibilización. Frente a estos argumentos, Sanidad insiste en que un buen estado de salud actual no garantiza protección ante futuras infecciones.
Los contenidos se han preparado en diferentes formatos para su distribución en centros sanitarios y oficinas de farmacia. La campaña también tendrá presencia en medios de comunicación y redes sociales. Los materiales pueden encontrarse en la web oficial de la campaña de vacunación otoño-invierno 2026-2027.
Vacunación en residencias, colegios y centros de salud
La Conselleria inició el 28 de septiembre la campaña de vacunación e inmunización frente a las enfermedades respiratorias en las residencias de mayores y en los centros destinados a la atención de personas con discapacidad.
Al mismo tiempo, puso en marcha la vacunación antigripal en los colegios para los alumnos de segundo ciclo de Educación Infantil. Los menores cuya edad no permita incluirlos en la estrategia de vacunación escolar pueden acudir a su centro de salud.
En los centros de Educación Especial se ofrece además la posibilidad de vacunarse frente a la gripe y la COVID-19.
La primera fase incorpora también la inmunización contra el VRS de los bebés que nazcan durante la temporada. Atención Primaria llevará a cabo una captación activa de los lactantes nacidos desde el 1 de abril de 2026 que tengan indicada esta protección.
A esta medida se suma la inmunización de determinados menores que presentan condiciones de especial riesgo. La administración se realizará conforme a los requisitos establecidos en el correspondiente protocolo.
La segunda fase prioriza edad y riesgo de complicaciones
Desde este 5 de octubre, Sanidad desarrolla la segunda fase del programa. Esta etapa amplía la vacunación contra la gripe, la COVID-19 y el VRS a todos los grupos en los que está recomendada.
El proceso avanza de forma progresiva, con prioridad para las personas de mayor edad y para quienes presentan patologías o circunstancias asociadas a un riesgo superior de complicaciones.
La vacuna de la gripe está indicada, entre otros grupos, para las personas de 60 años en adelante, la población infantil entre 6 y 71 meses, las mujeres embarazadas y las personas con determinadas condiciones de riesgo.
Para la COVID-19, la estrategia se concentra especialmente en los grupos con mayor probabilidad de sufrir formas graves de la enfermedad. Incluye a las personas con 70 años o más, las personas institucionalizadas y aquellas que presentan determinadas enfermedades o situaciones de inmunosupresión.
La vacunación frente al VRS en adultos está prevista para las personas con 60 años o más que residan en centros de mayores, así como para adultos afectados por determinadas condiciones de muy alto riesgo.
El siguiente paso llegará el 2 de noviembre. A partir de esa fecha comenzará la inmunización de la población general en los centros de Atención Primaria.




