La Guardia Civil ha denunciado en Carlet al propietario de cuatro gallos supuestamente utilizados en una pelea clandestina después de interceptar su vehículo durante un operativo nocturno en vía pública. Los agentes detectaron un fuerte olor procedente del coche. Además, comprobaron que transportaba dos aves en el maletero y otras dos en el asiento trasero, todas ellas con signos evidentes de maltrato.
Según la información facilitada, los animales presentaban lesiones compatibles tanto con la preparación previa a este tipo de combates como con la propia pelea con otros gallos. Además, los agentes observaron la incrustación de materiales rígidos en los espolones, un elemento presuntamente destinado a aumentar el daño durante el enfrentamiento.
El propietario, que no pudo acreditar el origen legítimo de las aves con documentación, manifestó que «venía de un encuentro entre gallos» celebrado en Carlet.
Posibles infracciones por maltrato animal
Tras la actuación, se informó al dueño de que los gallos quedaban a disposición de la autoridad judicial. También se le informó de que iba a ser propuesto para sanción por distintas infracciones relacionadas con la normativa de protección y bienestar animal.
Entre ellas figuran la provocación intencionada de pelea de animales, la falta de identificación con anilla en dos de las cuatro aves. Así mismo, se incluye una infracción por mutilaciones y varias heridas realizadas con productos químicos, según se detalla en la información oficial.
Durante la intervención también fue aprehendida una sustancia medicamentosa que, presuntamente, era utilizada para aumentar la excitación de los animales. De ello se dio cuenta a la Subdelegación del Gobierno después de su retirada.
La investigación ha sido desarrollada por agentes del Puesto Principal de Carlet.


