La Guardia Civil ha detenido en Oliva a cuatro miembros de un clan familiar al que se le atribuyen robos con fuerza, tráfico de marihuana y maltrato animal, tras una investigación que ha permitido incautar doce gallos de pelea, un perro de raza potencialmente peligrosa y varias armas, incluida una pistola robada en Suiza.
La operación se ha iniciado a principios de mayo, cuando un propietario ha denunciado la sustracción de hidrantes de parcelas agrícolas y contadores de agua en una finca de Xeresa. A partir de esa denuncia, los agentes han revisado cámaras de seguridad de la zona y han obtenido imágenes del vehículo presuntamente usado para cometer los robos.
Con esos datos, la Guardia Civil ha logrado identificar al titular del vehículo y ha podido acreditar su participación en el robo de la finca de Xeresa. Ese primer paso ha permitido a los investigadores ir tirando del hilo hasta identificar a todo el entramado criminal, según han explicado fuentes del instituto armado.
El grupo actuaba principalmente en la localidad de Oliva y en otros municipios cercanos de la provincia de Valencia. Los agentes han comprobado que el clan no solo se dedicaba a los robos con fuerza en explotaciones agrícolas y otras propiedades, sino también al menudeo de marihuana, es decir, a la venta al por menor de esta droga.
El pasado 15 de julio, la Guardia Civil ha realizado una entrada y registro en un domicilio de Oliva vinculado al clan familiar. En ese operativo se ha detenido a los cuatro presuntos integrantes de la banda: tres hombres y una mujer, todos de nacionalidad española y con edades comprendidas entre los 28 y los 70 años.
A los detenidos se les atribuyen varios delitos contra la salud pública por tráfico de drogas, así como defraudación de fluido eléctrico. Además, se les acusa de maltrato de animales domésticos, tenencia ilícita de armas, pertenencia a organización criminal y robos con fuerza y con violencia.
Durante el registro del domicilio, los agentes han intervenido tres vehículos que supuestamente utilizaba el grupo en sus desplazamientos. También han localizado 3.450 gramos de cogollos secos de marihuana preparados para su venta, lo que refuerza la acusación de menudeo de drogas.
Maltrato animal y armas intervenidas
En la vivienda, la Guardia Civil ha hallado además doce gallos de pelea y un perro de raza potencialmente peligrosa. Los animales han sido retirados del domicilio y depositados en una protectora, para garantizar su atención veterinaria y su bienestar tras la intervención.
Los investigadores han localizado también varias armas en el interior de la casa. Entre ellas, destaca un arma corta que figuraba como sustraída en Suiza, lo que apunta a un origen ilícito y añade gravedad a los hechos. Junto a esta pistola, se ha intervenido una carabina de aire comprimido y una ballesta.
La presencia de estas armas y de los animales utilizados presuntamente en peleas refuerza la imagen de un grupo organizado que, según la investigación, combinaba diferentes actividades delictivas. Por un lado, los robos con fuerza en explotaciones agrícolas y propiedades de la zona. Por otro, el tráfico de marihuana a pequeña escala y el presunto maltrato de animales.
La investigación ha sido desarrollada por agentes del Equipo Roca de la Compañía de Gandía, especializado en delitos que afectan al campo y al sector agrario. Este tipo de unidades se centra en robos en explotaciones agrícolas y ganaderas, así como en infraestructuras vinculadas al medio rural.
Las diligencias del caso se han puesto a disposición judicial en la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Gandia Plaza número 2. A partir de ahora, será este juzgado el que continúe la tramitación de la causa y decida sobre la situación de los detenidos, así como sobre la responsabilidad penal por los distintos delitos investigados.








