Once años de prisión a un hombre por violar a la hija menor de unos amigos en Valencia

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La Audiencia Provincial de Valencia ha impuesto 11 años de prisión y 10 de libertad vigilada a un hombre que violó en dos ocasiones a la hija de unos amigos, de 15 años, tras amenazarla con difundir fotos íntimas.

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a 11 años de prisión a un hombre que ha violado en dos ocasiones a la hija menor de unos amigos, de 15 años, en la vivienda familiar de la adolescente en Valencia, tras amenazarla con enseñar a sus padres fotografías íntimas obtenidas de su perfil en una red social.

Además de la pena principal de cárcel por un delito continuado de agresión sexual a menor de 16 años con penetración, la Sala le ha impuesto 10 meses de prisión como autor de un delito de descubrimiento de secretos, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana.

Penas de alejamiento, libertad vigilada e inhabilitación

La sentencia recoge también una pena de diez años de libertad vigilada que se cumplirá después de la estancia en prisión. El tribunal ha acordado la inhabilitación especial durante 25 años para ejercer cualquier profesión, oficio o actividad que suponga contacto directo y regular con menores de edad.

El condenado deberá indemnizar a la víctima con 15.000 euros en concepto de responsabilidad civil por los daños sufridos. Durante 25 años tendrá prohibido comunicarse con ella por cualquier medio y acercarse a menos de 400 metros de la menor, de su domicilio o de su centro de estudios o trabajo.

Los hechos han sucedido en el verano de 2021, cuando el hombre acudía con frecuencia a la casa de la menor, en Valencia. Pasaba allí los fines de semana debido a la relación de amistad que mantenía con los padres de la adolescente, lo que facilitaba la convivencia y el acceso al domicilio.

Según considera probado la sentencia, en un momento de esa convivencia el hombre ha entrado en la habitación de la menor mientras ella estaba tumbada en la cama. Allí le ha dado varias palmadas en los glúteos hasta que la niña le ha apartado y le ha advertido de que se lo iba a contar a sus padres.

Días más tarde, la menor le ha pedido el teléfono móvil al acusado para acceder a su perfil en una red social y poder hablar con sus contactos. Cuando la niña le ha devuelto el terminal, el hombre ha aprovechado que estaba conectado y ha accedido al perfil de la adolescente.

En ese momento, el condenado ha capturado imágenes de carácter íntimo pertenecientes a la menor, sin su consentimiento y sin que esta fuera consciente. A partir de entonces, tal como detalla la resolución, ha comenzado a amenazarla con enseñar esas fotos a sus padres si no hacía lo que él le pedía.

De este modo, el hombre ha obligado a la víctima a mantener relaciones sexuales en dos ocasiones, que además ha grabado con su teléfono móvil sin consentimiento. La sentencia subraya que la menor ha accedido a los requerimientos del acusado por el temor a que las imágenes íntimas llegaran a conocimiento de sus progenitores.

Como consecuencia de los abusos y de las amenazas sufridas, la niña ha necesitado tratamiento psicológico, según consta en la resolución judicial. El tribunal tiene en cuenta este daño emocional a la hora de fijar la indemnización económica y las medidas de alejamiento y protección.

La sentencia se ha dictado tras una conformidad entre las partes, que han alcanzado un acuerdo sobre la descripción de los hechos y sobre la pena a imponer. Al tratarse de una resolución de conformidad, la condena es firme y no admite recurso ordinario.


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