La Policía Nacional ha desarticulado un grupo criminal juvenil dedicado a cometer robos con violencia en patinete eléctrico en el distrito de Tránsitos. La operación ha concluido con la detención de siete personas, entre ellas seis menores de edad y una joven mayor de edad. Los arrestados seleccionaban a víctimas especialmente vulnerables y las asaltaban de forma repentina antes de huir a gran velocidad.
La investigación comenzó tras varias denuncias por robos violentos en esta zona de Valencia. Los agentes comprobaron que los autores actuaban en patinetes eléctricos, se acercaban por sorpresa a sus víctimas y llevaban el rostro cubierto para evitar ser identificados. Después escapaban rápidamente, lo que complicaba su localización.
Víctimas vulnerables y ataques planificados
Las pesquisas revelaron que los sospechosos elegían cuidadosamente a sus objetivos. Sus principales víctimas eran personas mayores y menores de edad. Les sustraían dinero, joyas y teléfonos móviles aprovechando su limitada capacidad de reacción ante ataques repentinos por la espalda.
Además, el factor sorpresa y la velocidad de huida impedían en muchos casos que las víctimas pudieran ofrecer una descripción detallada de los agresores. Los investigadores también determinaron que los jóvenes ya habían participado anteriormente en hechos similares en la misma zona.
Los miembros del grupo solían reunirse en lugares concretos antes de salir a cometer los atracos. Con el tiempo, perfeccionaron su método de actuación para aumentar las posibilidades de éxito y dificultar su identificación.
Tres detenidos acusados de tentativa de homicidio
Uno de los episodios más graves investigados ocurrió cuando tres de los implicados atacaron a un hombre con palos de madera en plena vía pública. La víctima recibió numerosos golpes y patadas en distintas partes del cuerpo, incluida la cabeza y la mandíbula.
Como consecuencia de la agresión, el hombre tuvo que ser hospitalizado y sometido a una intervención quirúrgica por las heridas y fracturas sufridas. Por estos hechos, a tres de los detenidos se les imputa un delito de tentativa de homicidio.
Tras cinco meses de investigación, los agentes lograron identificar a todos los presuntos responsables pese a las medidas que utilizaban para ocultar su identidad. Los seis menores fueron puestos a disposición de la Fiscalía y del Juzgado de Menores, que decretaron su ingreso en centros tutelados. La investigación continúa abierta.






