La DO Chufa de Valencia ha reivindicado la importancia de su sello de certificación como la única garantía verificable del origen valenciano de este producto. El Consejo Regulador ha pedido al consumidor que busque este distintivo en la chufa y en sus derivados para respaldar a la agricultura local y distinguir la producción amparada por la denominación de origen.
La entidad recuerda que la chufa valenciana ha consolidado su presencia en el mercado por su valor nutricional y por sus cualidades propias. Su contenido en fibra prebiótica, grasas saludables y minerales ha reforzado su consideración como alimento saludable, mientras que su aroma, dulzor natural, sabor y textura responden a las condiciones de cultivo de los municipios protegidos por la DO.
El crecimiento del producto también ha abierto nuevas vías de consumo. La chufa se comercializa ya en formatos como harinas, snacks o bebidas vegetales. Sin embargo, desde el Consejo Regulador advierten de que esta expansión ha coincidido con la entrada de chufa importada de terceros países.
Un distintivo para diferenciar la horchata valenciana
La horchata concentra una parte importante de esta preocupación. Según explica la DO Chufa de Valencia, dos envases aparentemente similares pueden contener productos elaborados con Chufa de Valencia o con chufa procedente de otros países.
Por ello, el Consejo Regulador insiste en que el sello de la denominación de origen permite al consumidor reconocer el producto valenciano. Este distintivo certifica tanto la procedencia como las características que diferencian a la chufa cultivada en la huerta valenciana.
El presidente de la entidad, Francesc de Borja Espinosa Bayarri, ha señalado que «cuando alguien compra chufa con nuestro sello, se lleva la garantía de un producto de calidad y, al mismo tiempo, sostiene l’Horta Nord, su paisaje y a quienes lo cultivan».
Apoyo a la agricultura de l’Horta Nord
La DO Chufa de Valencia vincula la defensa del sello con la protección del tejido agrario que mantiene este cultivo. La entidad subraya que la certificación no solo informa al consumidor, sino que también contribuye a sostener la actividad de los agricultores valencianos.
En este sentido, el Consejo Regulador anima a revisar el etiquetado de cualquier producto derivado de la chufa. Además, insta a la distribución a presentar la oferta de forma clara y veraz para evitar confusiones entre la chufa valenciana certificada y la chufa importada.




