Dónde buscar setas en la provincia de Valencia: las mejores zonas para llenar la cesta este otoño

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El Rincón de Ademuz, La Serranía y el entorno de Requena-Utiel reúnen algunos de los montes más interesantes para salir a buscar níscalos y otras especies

Buscar setas es uno de los grandes planes de otoño en el interior de la provincia de Valencia. Cuando llegan las primeras lluvias importantes y bajan las temperaturas, pinares, carrascales y zonas de montaña pueden comenzar a ofrecer las condiciones necesarias para que aparezcan níscalos, setas de cardo y otras especies.

No existe, sin embargo, un lugar en el que esté garantizado encontrarlas. La aparición de setas depende de las precipitaciones, la humedad del terreno, la temperatura, la altitud y el tipo de vegetación. Un monte que ofrece una buena temporada un año puede resultar prácticamente improductivo al siguiente.

Aun así, hay varias comarcas valencianas tradicionalmente vinculadas a la búsqueda de setas. Turismo de la Diputación de Valencia señala precisamente La Canal de Navarrés, La Serranía, el Rincón de Ademuz y la Vall d’Albaida entre las zonas montañosas donde habitualmente se concentran aficionados durante la temporada.

El Rincón de Ademuz, uno de los grandes destinos micológicos

El Rincón de Ademuz reúne algunos de los paisajes de mayor altitud de la provincia y es uno de los primeros lugares que suelen aparecer cuando se habla de setas en Valencia.

Los términos de Ademuz, Castielfabib y Puebla de San Miguel ofrecen ambientes de montaña, pinares, claros y zonas frescas que pueden resultar favorables después de periodos suficientemente lluviosos. Entre las especies asociadas a la comarca se encuentran níscalos, llenegas, setas de cardo y senderuelas.

La altitud también juega a favor de esta zona cuando las temperaturas continúan siendo demasiado elevadas en otros puntos de la provincia. Eso no significa que haya setas siempre: antes de desplazarse conviene comprobar cómo han sido las lluvias durante las semanas anteriores.

La Serranía, pinares y montaña cerca del Turia

Otra de las grandes zonas para los aficionados es La Serranía, especialmente en los extensos territorios forestales del interior.

Municipios como Chelva, Tuéjar, Benagéber, Alpuente, Andilla o Aras de los Olmos cuentan con importantes superficies forestales. Los pinares, umbrías y barrancos frescos proporcionan distintos hábitats en los que buscar setas cuando llega el otoño.

Aquí el aficionado no debería buscar simplemente «un lugar con árboles». Resulta mucho más útil observar el tipo de bosque, la orientación de la ladera y la humedad del suelo.

Requena-Utiel, otro clásico del interior

La comarca de Requena-Utiel constituye otro territorio interesante por su extensión y por la combinación de zonas forestales, campos y áreas de montaña.

Requena, Utiel, Sinarcas, Camporrobles y Villargordo del Cabriel cuentan con amplias superficies donde el paisaje agrícola se intercala con el monte. En otoño, después de episodios de lluvia, estas zonas atraen también a numerosos aficionados.

Los pinares son especialmente interesantes para quienes buscan níscalos o rovellones, aunque encontrar ejemplares dependerá siempre de las condiciones concretas de cada temporada.

La Canal de Navarrés y la Vall d’Albaida

No toda la búsqueda tiene que concentrarse en el extremo occidental de Valencia. La Canal de Navarrés es otra de las comarcas tradicionalmente relacionadas con las salidas micológicas, al igual que diferentes zonas montañosas de la Vall d’Albaida.

Son alternativas especialmente interesantes para quienes viven en las zonas central y meridional de la provincia y no quieren desplazarse hasta Ademuz o Requena-Utiel.

Cómo saber dónde buscar una vez en el monte

Más importante que conocer el nombre de un municipio es saber interpretar el terreno. Cada especie necesita unas condiciones determinadas.

Quien busque níscalos deberá prestar especial atención a los pinares, mientras que otras especies están vinculadas a carrascales, bosques mixtos, prados, madera muerta o vegetación de ribera.

También conviene observar las zonas que mantienen la humedad durante más tiempo. Una lluvia intensa no garantiza una cesta llena al día siguiente: los hongos necesitan unas determinadas condiciones de humedad y temperatura para fructificar.

Cuántas setas se pueden recoger en Valencia

La Generalitat establece que la recolección de setas y otros hongos para consumo propio puede realizarse, con carácter general, hasta un máximo de seis kilos por persona y día sin autorización expresa de la Administración forestal.

Las setas deben cortarse por la base con una navaja o instrumento similar cuya hoja no supere los 11 centímetros, sin arrancarlas ni remover indiscriminadamente el mantillo. También se indica que el transporte debe hacerse en cestas de mimbre, caña u otro material natural que favorezca la dispersión de las esporas. La recolección nocturna está prohibida.

Hay una precaución adicional: los espacios naturales protegidos pueden tener medidas específicas más restrictivas y también pueden existir ordenanzas municipales o condiciones establecidas por los propietarios de los terrenos. Conviene comprobarlas antes de comenzar la recolección.

Y, por encima de cualquier otra recomendación, está la seguridad: una seta que no se identifica con absoluta certeza no debe consumirse.