El PAI del Grao, del que acaba de abrirse el periodo de exposición pública, completará la trama urbana en el frente litoral de València y su conexión con el mar, al tiempo que configurará una nueva centralidad económica junto a La Marina, capaz de atraer inversión y empleo de calidad a esta zona de la capital.
Así lo ha asegurado el concejal de Urbanismo, Juan Giner, quien ha afirmado que el nuevo sector “dará solución a uno de los problemas de conectividad más persistentes del litoral de Valencia. Los barrios de Moreras y Nazaret, separados del resto de la ciudad por el Jardín del Turia, contarán con un nuevo puente que los conectará directamente con el futuro barrio del Grao. Este puente incorpora reserva de espacio para una futura prolongación de la línea de tranvía, anticipando así la extensión de la red de transporte público hacia el litoral”, ha indicado el edil.
La avenida de Francia y el Paseo de la Alameda también cambiarán de carácter en su prolongación, ya que reducirán su número de carriles rodados para ganar espacio peatonal y arbolado gracias a los 430 nuevos alcorques previstos en todo el sector. Esta pacificación del tráfico se complementará con 6,1 kilómetros de nuevos carriles bici que enlazarán con la red ciclista de la ciudad, especialmente con el Jardín del Turia y la Vía Verde del Cabanyal.
La urbanización del sector aprovechará también parte de las infraestructuras del antiguo circuito de Fórmula 1 construido en 2008. Los tramos del trazado que coincidan con la red viaria prevista en la ordenación se reconvertirán en viales, mientras que los que discurran por las zonas verdes proyectadas se integrarán en la red de carril bici. El sector incorporará además 1.800 nuevas plazas de aparcamiento público, distribuidas de forma homogénea en la red viaria.
El concejal ha ofrecido todos estos datos, y en lo que se refiere a la nueva centralidad económica, ha añadido que el PAI del Grao reserva 94.000 m² de edificabilidad para usos terciarios —oficinas, hoteles y locales comerciales— junto a La Marina. “Esta reserva convierte al nuevo sector en una de las grandes oportunidades de implantación empresarial de la ciudad, pues se trata de un entorno de calidad, bien comunicado y con capacidad para acoger proyectos empresariales de envergadura que hoy no encuentran ubicaciones adecuadas en otras zonas”, ha explicado.
Además, el edil ha añadido que a mezcla de usos no se limita al suelo terciario. “El comercio en las plantas bajas de los edificios residenciales y terciarios dotará al futuro barrio de los servicios de proximidad necesarios para materializar el concepto de Ciudad de 15 minutos, un entorno donde vida laboral, ocio y servicios cotidianos no requieren desplazamientos superiores a un cuarto de hora”.



