Cinco escapadas de otoño en Valencia que parecen mucho más lejos de casa

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Bosques de sabinas, pueblos medievales, viñedos, dinosaurios y cielos llenos de estrellas esperan en el interior de la provincia

No hace falta salir de la provincia de Valencia para encontrar paisajes que parecen estar a cientos de kilómetros. Con la llegada del otoño, el interior recupera protagonismo y ofrece desde bosques de alta montaña hasta pueblos medievales, viñedos y lugares donde la oscuridad nocturna todavía permite contemplar un cielo repleto de estrellas.

Estas cinco escapadas permiten descubrir cinco caras muy diferentes de la provincia.

1. Puebla de San Miguel: caminar entre gigantes de 2.000 años

En el Rincón de Ademuz se encuentra uno de los grandes tesoros naturales valencianos. El Parque Natural de Puebla de San Miguel alberga extensos sabinares y ejemplares monumentales que pueden alcanzar edades extraordinarias.

Valencia Turismo sitúa algunas de estas sabinas entre los 1.500 y 2.000 años.

Una de las rutas interpretativas, denominada precisamente «Sabinas, testigos del tiempo», tiene 4,2 kilómetros, una duración aproximada de una hora y media y dificultad baja.

2. Alpuente: una escapada entre historia y dinosaurios

Alpuente permite mezclar patrimonio y paleontología. Además de pasear por su núcleo histórico, el entorno conserva importantes hallazgos fósiles de dinosaurios y diferentes rutas senderistas.

Es una combinación especialmente atractiva para una escapada familiar y forma parte de los destinos recomendados para recorrer el interior valenciano durante el otoño.

3. Aras de los Olmos: apagar las luces y mirar hacia arriba

A poca distancia se encuentra Aras de los Olmos, donde uno de los grandes atractivos aparece cuando termina el día.

El municipio cuenta con un observatorio astronómico y ofrece la posibilidad de combinar naturaleza y astroturismo. La escasa contaminación lumínica del interior convierte esta zona de Los Serranos en una alternativa para quienes buscan una escapada diferente.

4. Requena: otoño entre viñedos y bodegas

Requena propone un otoño completamente distinto. El paisaje de viñedos y la tradición vinícola permiten organizar una escapada alrededor de vinos, cavas, embutidos y patrimonio histórico.

El casco antiguo y las bodegas convierten el municipio en uno de los destinos más completos para combinar gastronomía y cultura sin necesidad de realizar grandes caminatas.

5. Castielfabib: el otro paisaje de Valencia

El último destino regresa al Rincón de Ademuz. Castielfabib permite descubrir un territorio montañoso muy alejado de la imagen mediterránea asociada habitualmente a Valencia.

La propia ruta turística de otoño por el interior incluye este municipio dentro de una comarca que combina pequeños pueblos, yacimientos arqueológicos y espacios naturales.

Cinco lugares y cinco escapadas completamente distintas. Esa es precisamente una de las ventajas del interior valenciano: en pocos viajes se puede pasar de caminar junto a árboles milenarios a buscar dinosaurios, mirar las estrellas o sentarse frente a una copa de vino rodeado de viñedos.