Los Mossos d’Esquadra y la Policía Nacional han desarticulado un grupo criminal que habría estafado más de un millón de euros mediante la contratación fraudulenta de teléfonos móviles de alta gama. La operación se ha saldado con doce personas detenidas, una de ellas en València.
La organización llevaba aproximadamente dos años y medio operando en diferentes puntos de España. Los investigadores le atribuyen la apropiación de 788 dispositivos, valorados en 1.097.564 euros, tras suplantar la identidad de numerosos clientes de una operadora telefónica.
El dispositivo se desarrolló el pasado 27 de mayo en Barcelona, L’Hospitalet de Llobregat, Granollers, València, Zaragoza y Alcalá de Henares. Participaron agentes de la División de Investigación Criminal de los Mossos, la Unidad de Ciberdelincuencia de la UDEF de València y el Grupo Primero de Delincuencia Económica y Fiscal de la UDEF de Zaragoza.
Datos personales para contratar móviles financiados
La investigación comenzó en noviembre de 2025, después de que la compañía de telecomunicaciones denunciara numerosas contrataciones sospechosas. La organización conseguía datos personales mediante técnicas de ingeniería social y los utilizaba para dar de alta líneas telefónicas.
Después, los investigados solicitaban teléfonos de alta gama mediante distintas fórmulas de financiación. En algunos casos, los delincuentes utilizaron la identidad de una misma persona para efectuar dos o tres contrataciones fraudulentas.
Los miembros del grupo se repartían las funciones. Algunos dirigían la actividad, mientras otros formalizaban los contratos con datos falsificados o identidades de clientes reales. Una tercera parte de la organización se encargaba de interceptar los pedidos y distribuir los terminales.
La investigación ha contado con la colaboración del equipo de prevención del fraude de la operadora afectada. La compañía se ha hecho cargo del perjuicio económico ocasionado a los clientes cuyas identidades fueron utilizadas.
Repartidores desviaban los pedidos a la organización
La trama también contaba con la colaboración de repartidores de distintas empresas de transporte. Según la investigación policial, estos trabajadores simulaban que habían entregado los teléfonos a sus destinatarios legítimos, aunque en realidad los facilitaban a integrantes de la organización.
Este sistema permitía completar las contrataciones y evitar que los pedidos llegaran a los clientes suplantados. Los terminales acababan posteriormente en un punto de adquisición desde el que se distribuían en el mercado ilícito.
Los investigadores han localizado ese establecimiento y han detenido a su responsable. La organización mantenía una estructura coordinada entre Barcelona, Zaragoza, Madrid y València, y adaptaba su método a los mecanismos de seguridad implantados por la compañía.
Durante los registros, los agentes intervinieron equipos y dispositivos cuyo análisis técnico podría prolongarse durante varios meses.
Seis detenidos en Granollers y uno en València
La mayoría de los arrestos se practicaron en la provincia de Barcelona. Los agentes detuvieron a seis personas en Granollers, dos en L’Hospitalet de Llobregat y una en Barcelona.
Las otras tres detenciones se produjeron en València, Zaragoza y Alcalá de Henares, con un arrestado en cada localidad.
La operación continúa abierta y los cuerpos policiales no descartan nuevas detenciones a medida que avance el análisis de los equipos intervenidos y se identifiquen otras posibles contrataciones fraudulentas.



