La duodécima edición del Festival Medusa de Cullera ha cerrado sus cuatro jornadas con cerca de 185.000 asistentes y ya ha confirmado que regresará al mismo recinto del 12 al 16 de agosto de 2027, consolidado como una de las grandes citas de la música electrónica en España.
Según ha explicado la organización en un comunicado, el número total de personas que ha pasado por el recinto ha superado en 5.000 las previsiones iniciales. Este incremento ha reforzado la apuesta por mantener el formato actual, con varios días de programación continuada y zona de acampada.
El festival ha reunido este año a 150 DJs repartidos en 9 escenarios, lo que, según destaca la organización, ha convertido a la cita de Cullera en el festival dance más grande y multitudinario de España. Las mismas fuentes han subrayado que Medusa ha asentado su condición de ‘evento de música electrónica líder en nuestro país’.
La jornada del sábado ha marcado un nuevo hito para el certamen. En ese momento se ha alcanzado el mayor pico de público desde la primera edición de Medusa en 2014, con 56.000 personas al mismo tiempo dentro del recinto. Este máximo histórico ha confirmado la capacidad del festival para seguir creciendo en aforo de forma controlada.
Retos por la meteorología y gestión del calor
A pesar del éxito de público, la organización ha tenido que hacer frente a varios retos derivados de la meteorología. Durante el fin de semana ha hecho calor y, para aliviarlo, se han habilitado 350 puntos de agua fresca y suministro gratuito de agua potable para los asistentes.
Estas medidas han buscado reducir los riesgos asociados a las altas temperaturas en grandes concentraciones de público, especialmente en las horas centrales del día y en las zonas más concurridas del recinto.
El sábado por la tarde una fuerte tormenta ha obligado a retrasar la apertura de puertas. El acceso previsto a las 17:00 horas se ha pospuesto hasta las 20:00 horas por seguridad. La organización ha anunciado el cambio mediante un comunicado con varias horas de antelación.
Durante el episodio de lluvia y viento, el equipo de seguridad se ha desplegado en la zona de descanso para proteger a los más de 7.000 campistas instalados en el área de acampada. Según el balance difundido por el festival, el vendaval y la tromba de agua han rasgado varias lonas, pero no se han registrado incidentes de mayor gravedad.
Tras la tormenta, el evento se ha reanudado al atardecer y la programación ha continuado según el nuevo horario ajustado, sin más contratiempos reseñables, de acuerdo con la versión ofrecida por los organizadores.
Cancelación del show de Carl Cox
Uno de los momentos más comentados del fin de semana ha sido la cancelación de la actuación de Carl Cox, prevista para el sábado. El veterano DJ británico figuraba como uno de los principales cabezas de cartel de esta edición.
Según ha explicado la organización, el artista ha tenido problemas con su vuelo y le ha resultado imposible llegar a tiempo a Valencia para su sesión en el escenario de Medusa. Finalmente, el show se ha suspendido.
El propio Carl Cox lo ha comunicado en sus redes sociales, donde ha pedido disculpas a sus seguidores y les ha emplazado a una futura cita en Cullera. La organización no ha detallado aún cómo se reprogramará esa posible nueva aparición.
Primera incursión de Medusa en Madrid
Más allá de las cifras de asistencia y de la confirmación de la 13ª edición en Cullera en 2027, el festival ha aprovechado para avanzar un nuevo proyecto. Los responsables de Medusa han anunciado una ‘primera aventura de la marca en Madrid’.
Este evento se celebrará el 5 de diciembre con una temática ‘100 % invernal’ bajo el título ‘Blizzard: La Ciudad del Hielo’. Tendrá lugar en uno de los pabellones de Ifema, lo que supondrá el desembarco del sello Medusa en la capital en formato cubierto.
Con esta propuesta, la organización busca extender el concepto del festival más allá de la cita veraniega de Cullera y explorar nuevas experiencias de música electrónica en otras fechas del calendario y en recintos diferentes.





