La Devesa de El Saler, en València, ha comenzado a recuperar la normalidad un mes después del incendio forestal que quemó 37 hectáreas, con los primeros brotes verdes sobre el terreno calcinado, las terrazas llenas de turistas y ciclistas circulando de nuevo por la carretera.
En los apartamentos de la zona la ocupación ha vuelto a ser alta y el aspecto general recuerda al de otros finales de verano, aunque el contraste visual sigue siendo evidente. Los nuevos brotes verdes que asoman del suelo destacan sobre el negro de la vegetación quemada hace este fin de semana un mes.
En algunos puntos se observan árboles con las ramas superiores completamente chamuscadas, pero con pequeños brotes verdes en la base del tronco. Esta imagen refleja una regeneración incipiente del bosque mediterráneo de la Devesa, que se ha empezado a producir en cuanto han mejorado las condiciones tras el fuego.
Inicio del fuego y evacuaciones
El incendio comenzó sobre las 13 horas del jueves 27 de agosto y se extendió con rapidez por la masa forestal de la Devesa. La proximidad de las viviendas y los cámpines de El Saler obligó a desalojar a unos 160 vecinos y a los ocupantes de los campings de la zona como medida de seguridad.
Los evacuados pudieron regresar a sus casas y alojamientos una vez el incendio fue dado por estabilizado al día siguiente. Esta vuelta rápida ha facilitado que la actividad turística en El Saler haya podido reanudarse con relativa normalidad tras el susto inicial.
Según las investigaciones abiertas, el incendio ha sido intencionado. Esta conclusión ha incrementado la preocupación entre los residentes y usuarios habituales del parque, ya que la Devesa de El Saler es una de las zonas naturales más emblemáticas del litoral de València.
El fuego afectó a un perímetro de 5 kilómetros y obligó al cierre temporal de varias infraestructuras clave. La carretera CV-500 y la CV-401 quedaron cortadas durante las labores de extinción, lo que limitó los accesos por carretera a la zona de playas y a los núcleos residenciales próximos.
Carreteras abiertas y limpieza intensiva
El incendio también provocó el cierre de las playas de El Saler, que permanecieron sin uso mientras se trabajaba en la seguridad del entorno. La situación ha cambiado ahora de forma significativa, con las playas abiertas y los visitantes de regreso a la arena y al paseo marítimo.
El fuego fue dado por controlado la tarde del sábado 29 de agosto, tras varios días de trabajo continuado de los servicios de extinción. Desde ese momento, el Ayuntamiento activó un dispositivo de limpieza intensiva en la zona quemada y en los accesos.
Los servicios municipales han retirado tonelada y media de residuos generados en el incendio y en las labores de extinción. Esta limpieza ha permitido despejar caminos, retirar restos peligrosos y mejorar la seguridad para vecinos, ciclistas y paseantes.
El incendio quedó completamente extinguido 13 días después de su inicio. Desde entonces, la zona ha permanecido vigilada y se ha controlado la posible aparición de puntos calientes, mientras se observaba la evolución de la vegetación.
Ahora, un mes después, el paisaje de la Devesa de El Saler combina todavía áreas ennegrecidas con las primeras señales claras de regeneración. Los brotes verdes en el suelo y en la base de los árboles, la reapertura de las playas, el regreso del turismo y la circulación habitual en la CV-500 y la CV-401 muestran que la vida cotidiana ha empezado a recuperar su ritmo en este entorno natural de València.




