El incendio forestal declarado este jueves en El Saler, pedanía del término municipal de València, ha quemado ya 48 hectáreas según los primeros cálculos y ha obligado a desalojar por precaución el casco urbano y varios cámpines cercanos, aunque las llamas no han llegado a las viviendas.
Según han informado desde el Puesto de Mando Avanzado, en la zona trabajan actualmente 12 medios aéreos y más de 200 efectivos terrestres. El dispositivo se ha desplegado para intentar estabilizar cuanto antes el fuego, que sigue sin control y cuyas causas se desconocen por el momento.
El conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama; el director de la extinción, David Roca, y la alcaldesa de València, María José Catalá, se han desplazado hasta El Saler para seguir sobre el terreno la evolución del incendio y coordinar la respuesta de los diferentes servicios implicados.
Evacuaciones preventivas y amplio despliegue
La alcaldesa de València ha señalado que se ha evacuado a unas 150 personas, entre residentes en la pedanía y usuarios de los cámpines próximos a la zona afectada. Estos desalojos se han realizado de forma preventiva, para reducir riesgos ante la proximidad del fuego y facilitar las labores de extinción.
Por su parte, el conseller de Emergencias ha subrayado que en el incendio están trabajando todos los medios aéreos disponibles con el objetivo de estabilizar el perímetro del fuego. Ha señalado que se busca hacerlo ‘con la mayor brevedad posible’, aprovechando las condiciones de luz y coordinando los trabajos con los equipos terrestres.
El director operativo de la extinción, David Roca, ha explicado que los responsables técnicos son ‘ligeramente optimistas en llegar pronto a un control‘ del incendio si se mantienen las condiciones actuales. Esa ligera mejora en las perspectivas se basa en la intensidad del dispositivo activado y en la evolución que se ha observado en las últimas horas.
Aunque las llamas no han alcanzado el núcleo urbano de El Saler, el desalojo preventivo de la pedanía y de los cámpines se ha considerado necesario por la cercanía del frente de fuego. Esta decisión busca proteger a la población y evitar problemas de accesos para los vehículos de bomberos y emergencias.
Las 48 hectáreas calcinadas afectan a terreno forestal de gran valor ambiental cercano al parque natural de la Devesa y el entorno de la Albufera. La prioridad de los servicios de extinción es frenar el avance del fuego para evitar que se amplíe la superficie afectada y reducir el impacto sobre este entorno natural.
Los responsables de la emergencia han insistido en que, por ahora, se desconoce el origen del incendio. Una vez el fuego quede estabilizado y posteriormente controlado, los servicios técnicos podrán analizar el terreno con más detalle para determinar el punto de inicio y las posibles causas.
Mientras continúan las labores de extinción, las autoridades han pedido a la ciudadanía que evite desplazarse a la zona de El Saler. De este modo se pretende no entorpecer el trabajo de los equipos y garantizar la seguridad tanto de los efectivos como de los vecinos ya evacuados.




