Las pesquisas sobre el incendio declarado el 25 de julio en la Vall d’Uixó (Castellón), que ha calcinado 9.568 hectáreas y se dio por estabilizado el 31 de agosto, han apuntado a un origen no natural y posiblemente intencionado, según ha explicado la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé.
Bernabé ha detallado que el Seprona de la Guardia Civil ha identificado dos focos de inicio del fuego situados en una zona próxima entre sí. Este dato ha reforzado la hipótesis de que el incendio no se ha producido por causas meteorológicas o accidentales habituales, como una tormenta seca o un fallo en una infraestructura.
La delegada ha realizado estas declaraciones tras una reunión de coordinación de seguridad celebrada con motivo del eclipse solar previsto para el próximo 12 de agosto. En ese contexto, y a preguntas de los medios, ha actualizado la situación de la investigación abierta para esclarecer el origen del siniestro forestal.
Líneas de investigación abiertas
Según ha explicado, los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) mantienen activas varias líneas de trabajo centradas en el análisis del terreno y de los posibles puntos de ignición. El hecho de que existan dos focos en un espacio reducido ha llevado a los investigadores a descartar causas naturales.
Bernabé ha subrayado que el Seprona continúa recogiendo indicios y testimonios para poder determinar con precisión cómo se originó el incendio. En este sentido, ha indicado que las actuaciones en marcha se corresponden con unas pesquisas propias ‘de unas causas que obviamente no son naturales y que podrían parecer intencionadas’.
La investigación trata ahora de reconstruir los primeros minutos del fuego en la Vall d’Uixó y de fijar con exactitud el momento y la localización de cada foco. A partir de esa información, los agentes buscan aclarar si existe un patrón que permita confirmar definitivamente la intencionalidad.
Impacto del incendio en Castellón
El incendio, declarado el 25 de julio, ha afectado a una amplia superficie forestal del término municipal de la Vall d’Uixó y su entorno. Según los datos facilitados, las llamas han arrasado un total de 9.568 hectáreas antes de darse por estabilizadas el 31 de agosto.
Aunque la delegada no ha aportado más detalles sobre posibles sospechosos o motivaciones, ha remarcado la importancia del trabajo técnico del Seprona para disponer de un informe completo sobre el origen del fuego. Ese documento será clave para depurar responsabilidades si finalmente se confirma que el incendio ha sido provocado.
Bernabé ha insistido en que la prioridad ha sido garantizar la seguridad de la población y de los equipos de extinción durante las labores de control del incendio. Ahora, con el fuego estabilizado, el esfuerzo se centra en cerrar la investigación y en evaluar de forma más precisa el alcance de los daños ambientales en la zona afectada.







