El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha instado en València a dejar de hacer lo que ha calificado como ‘política miserable‘ con los migrantes de Ceuta y a centrarse en trasladar a la península a los menores que puedan ser acogidos y en filiarlos para que, ‘si hay condiciones’, se puedan ejecutar devoluciones con garantías.
Álvarez ha defendido que llevar a cabo la filiación de estos menores migrantes es ‘un acto necesario, legal y de justicia’. Ha añadido que determinar si las personas tienen o no derecho a asilo político también constituye ‘un acto de justicia’. Si no lo tienen, ha señalado, deben regresar a sus países de origen, siempre con respeto a la legalidad.
El líder sindical ha realizado estas declaraciones durante un acto en la sede de UGT-PV en València. Desde allí ha analizado la situación creada en Ceuta, donde se han producido incidentes durante el traslado de migrantes asentados en las playas de Benítez y el Trampolín a un centro de acogida ubicado en el puerto.
Según ha expresado, confía en que ese episodio haya sido ‘el último’, porque, en sus palabras, ‘dice muy poco a favor de nuestro país’. Ha vinculado estos hechos a problemas acumulados que, a su juicio, dificultan un trato digno hacia las personas migrantes.
En este sentido, Álvarez ha lamentado que ‘todo este proceso está teniendo una serie de líos y más líos que hacen muy difícil que podamos tratar a las personas migrantes con el respeto que un país como el nuestro les tiene que tener’. Ha subrayado que la imagen que transmite España depende también de cómo gestiona estas crisis.
Responsabilidades y coordinación institucional
Para el secretario general de UGT, si la sociedad considera que ‘Ceuta es España’ y que España es ‘un país decente’, ante una situación como la actual ‘lo peor es la mala política‘. Ha criticado que, en este contexto, ‘manifestarse y poner banderitas está muy bien’, pero ha insistido en que el país ‘puede hacer algo más’ para trasladar a las ‘niñas y niños que están vagando por las calles de Ceuta’ a la península.
Álvarez ha remarcado que ‘cada uno tiene que asumir las competencias que tiene’. Ha recordado que en este caso la tutela de los menores corresponde al Gobierno de Ceuta y que, ‘sin que la ceda, ni siquiera se puede hacer el traslado’ a la península. Con estas palabras ha querido enfatizar la necesidad de que las administraciones cooperen.
El dirigente sindical ha destacado la importancia de trabajar ‘en común’ y ‘con lealtad’ entre instituciones. Se ha referido al ofrecimiento de 500 plazas en la península por parte del Ministerio de Asuntos Sociales como ejemplo de esa voluntad de cooperación para aliviar la presión sobre la ciudad autónoma.
A su juicio, el Gobierno de Ceuta ‘por sí solo no puede hacer frente a esta situación’. Por ello ha reclamado que se concreten los mecanismos de derivación de menores a centros de acogida en otras comunidades, de manera ordenada y con respaldo jurídico.
Álvarez ha pedido además un cambio de tono en el debate político. ‘Pongámonos a colaborar, dejémonos de hablar del presidente del Gobierno, que ya hablaremos cuando nos convoquen a las urnas, y dejemos de hacer política con las vidas y con los derechos humanos, que nuestro país tiene la obligación de cumplir y respetar’, ha afirmado.
Mensaje de apoyo a la ciudadanía de Ceuta
El secretario general de UGT se ha dirigido también a la población de Ceuta, a la que ha reconocido el impacto de esta crisis. Ha señalado que los ceutíes están sufriendo directamente esta situación y ‘viviendo una pesadilla que no les permite tener una vida normal’.
Álvarez ha insistido en que la respuesta debe combinar solidaridad, cumplimiento de la ley y protección de los derechos humanos. Ha recalcado que la gestión de la inmigración en Ceuta no puede convertirse en un campo de batalla partidista, porque afecta tanto a personas migrantes vulnerables como a los vecinos de la ciudad autónoma.
Desde València, ha pedido que se aprovechen las plazas ofrecidas en la península para acoger a menores solos que ahora deambulan por las calles de Ceuta. Ha defendido que esta vía puede reducir la tensión en la ciudad y ofrecer una atención más adecuada a estos niños y niñas.
El responsable de UGT ha concluido reclamando que se prioricen soluciones prácticas sobre los enfrentamientos políticos. Ha insistido en que España ‘tiene la obligación’ de respetar los derechos humanos en todas sus decisiones migratorias, también en Ceuta, ciudad estrechamente vinculada a la Comunitat Valenciana por la movilidad y los lazos familiares y laborales.



