El Ayuntamiento de València ha cerrado el mes de mayo con 58,3 millones de euros en inversiones reales y transferencias de capital ejecutadas durante los cinco primeros meses del año. La concejala de Hacienda y Presupuestos, María José Ferrer San Segundo, ha defendido que estas cifras reflejan “la constante aceleración del ritmo de ejecución de inversiones” desde la llegada de María José Catalá a la Alcaldía.
Según ha explicado la responsable municipal, las inversiones ejecutadas entre enero y mayo alcanzan exactamente 58.304.381,46 euros, correspondientes a los capítulos 6 y 7 del presupuesto de gastos. Ferrer San Segundo ha señalado que este volumen supone un incremento notable respecto a ejercicios anteriores y ha situado el dato como un nuevo máximo en este periodo.
La concejala ha asegurado que, “al cierre del mes de mayo”, el gobierno municipal ha superado “en cerca de 24 millones” los 34,3 millones ejecutados en el mismo periodo de 2023. Además, ha comparado la cifra actual con los datos de 2021 y 2022, cuando, según ha indicado, la ejecución de inversiones fue de 18,1 millones y 21,6 millones, respectivamente.
Ferrer San Segundo ha destacado que la diferencia respecto a mayo de 2023 supone un incremento del 69,59%. También ha señalado que la comparación con los ejercicios de 2021 y 2022 arroja subidas del 220,63% y del 169,55%, respectivamente.
La edil ha subrayado, además, que el Ayuntamiento ha mejorado el registro del año anterior, cuando la inversión ejecutada hasta mayo se situó en 40,5 millones de euros. A su juicio, este avance demuestra que “con rigor, planificación y gestión es posible acelerar el ritmo de ejecución de inversiones”.
Ferrer San Segundo ha vinculado estos datos con la gestión presupuestaria del actual gobierno municipal y ha defendido que “los números hablan y reflejan que con el gobierno de María José Catalá el presupuesto se pone al servicio” del vecindario. La concejala también ha sostenido que las obras y mejoras en equipamientos llegan “con mayor celeridad” a barrios y pedanías, al tiempo que el consistorio reduce deuda y baja impuestos.




